viernes, 22 de enero de 2016

El chamán










El mundo conocido se estaba viniendo abajo. Necesitaban chamanes. Su mente analítica y científica se resistía pero sabía que no había otra solución. O los encontraba pronto o no quedaría nada.

Hacía tiempo que se marcharon. En las últimas décadas los últimos desaparecieron lentamente, sin escándalo ni alharacas. Sencillamente se fueron sin dejar rastro. Es verdad que en algunas tribus selváticas o alejadas quedaban algunos, pero ese tipo no les servía. La complejidad tecnológica exigía perfiles multilenguaje y de amplia cultura, por eso era una misión casi imposible encontrarlos.

Como responsable de los servicios sanitarios sabía que disponía de poco tiempo y escasas posibilidades, por eso acudió al único recurso disponible: el doctor Padilla. Su prestigio de médico alternativo con un código ético intachable y una metodología rigurosa, hacía posible el encuentro. Concertaron la cita para el día siguiente.

De esa conversación no trascendió nada a los medios, pero sin duda constituyó un comienzo. El director general empezó a entender que las preguntas que debía formular eran muy distintas de las que llevaban tiempo encima de su mesa. Tenía la obligación de cambiar la metodología, salir de su despacho y buscar personalmente a los profesionales y a los legos que terminarían creando la nueva hoja de ruta que la sociedad precisaba.

No los encontró en hospitales punteros, unidades de innovación, ni en despachos glamurosos. Pero a fin de cuentas tuvo éxito. Hoy, mucho tiempo después de esos terribles años, podemos agradecer debidamente el valor de ese puñado de elegidos que se atrevieron a soñar. 





THE SHAMAN - a mind-bending short by Marco Kalantari from Marco Kalantari on Vimeo.