jueves, 7 de enero de 2016

Propósitos de año nuevo





Los gurús vaticinan predicciones para el año mientras los ciudadanos de a pie tratamos de ordenar un puñado de propósitos para el tiempo que empieza. Lo curioso es que el tiempo, si lo miramos bien, no empieza ni acaba nunca. Esto hace innecesario tanto los propósitos como las predicciones.

Lo porvenir suele agobiar a muchos, el pasado pesar a otros tantos. ¿Cómo escapar de estas penosas trampas? Les animo a que miren un rato a unos niños pequeños jugando. Ese es el secreto. Para los niños imbuidos en su juego no existe nada más que ese presente. Algo que los enamorados y los poetas saben.

Si tu pasado duele por esas cicatrices que no terminan de cerrar, si tu futuro arde por el agobio que te produce la incertidumbre, respira un instante, regresa a este momento y regálate una sonrisa. Respirar lento y sonreír no cuesta nada pero tiene el poder de cambiarte el día.

Mi propósito tras esta Navidad es sencillo: recuperar la soberanía de mi presente.


La salud y otras muchas cosas importantes dependen de algo tan sencillo como esto.






2 comentarios:

Chema Cepeda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Doctor Salvador Casado dijo...

Gracias Chema, seguimos navegando. Espero tenerte cerca este año!