martes, 23 de febrero de 2016

¿Dónde está la felicidad?











Todos la buscan pero ella se esconde
Ni el oro la confina, ni el placer la controla,
Corre por horizontes, el viento se la lleva,
se alza al cenit ¡la luna!, baja al nadir ¡la marea!,
unos dicen que habitó su pasado
otros la esperan en su próxima cita.

Aquí la vieron pasar, allí dicen que estuvo,
me empeño, me empecino, más no consigo verla.
Bailo con los derviches, me clavo las dagas del fakir,
lloro con los convalecientes, ardo con el dolor.

Sé que estás cerca, intuyo tu presencia,
hoy me fijé en la delicadeza del rocío,
en los primeros brotes del rosal quise escucharte,
no consigo llegar pero doy vueltas
bajo este sol de invierno que te anuncia.

Soy el último de los hombres, soy el niño inclemente,
soy la pregunta, soy el desgarrar de la respuesta,
por eso bailo sin parar y el sudor perla la frente
dejando el suelo lleno de versos sueltos.

Abro la mano y te dejo volar y es al soltarte
cuando por fin te veo, vaporosa y alegre,
eres mi propio gozo y a su vez un esplendor radiante
que proviene del sol y de la misma sombra.

La suavidad, la plenitud, el conocer profundamente,
la soledad preñada, la divina inclemencia,
esos suspiros de armonía, la pura alma del mundo...
quiero decir tu nombre y no me atrevo,
quiero cantar tu risa y te llevas las notas.

Me preguntas quién eres,
y en un mohín te digo que tú misma. 





La felicidad tiene mucho que ver con la salud. Sin embargo también es posible encontrarla en el tiempo de enfermar, en la vejez, en la soledad e incluso en la dificultad. Una salud perfecta puede no ser sinónimo de felicidad. Por otra parte nos venden remedios, servicios y fármacos que nos prometen dicha de alguna u otra forma. ¿Seremos más felices si nos operamos esa parte del cuerpo que no nos gusta?, ¿Y si nos tomamos ese cóctel de medicinas que el médico propone?

El primer paso para llegar a la felicidad es pensar sobre ella. Tal vez no lleguemos a ninguna conclusión tras dar tantas vueltas pero quizá consigamos que se asome al umbral si nos ve interesados.