lunes, 29 de febrero de 2016

Sostener lo insostenible




En una coyuntura de decrecimiento global cada vez habrá menos impuestos para la sanidad. Sin embargo la factura de los medicamentos sigue aumentando. ¿De dónde está saliendo el dinero? Además de sacarlo de la famosa hucha de las pensiones, se está tirando del capítulo de personal. Cada vez hay menos euros para suplencias, nuevas acciones y reemplazo generacional.

¿Qué es más beneficioso para la sociedad un nuevo fármaco para la hepatitis o reducir la lista de espera quirúrgica tres meses? ¿Un nuevo fármaco para un determinado cáncer o dejar 100 centros de salud infrapresupuestados?

No es fácil de responder. La priorización se suele hacer por motivos políticos (léase electoralistas) y no por criterios de eficiencia, evidencia científica o planificación de salud pública. ¿Está la sociedad preparada para participar en esta toma de decisiones? ¿Están los políticos preparados para fundamentar sus decisiones de una manera abierta?



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