viernes, 4 de marzo de 2016

"Buena medicina es no hacer nada siempre que sea posible"


 Dibujo de Mónica Lalanda, puedes ver la imagen en tamaño grande en su blog.



 "Good medicine is to do as much nothing as possible" 
Samuel Shem



Samuel Shen es mundialmente conocido por su libro La casa de dios que retrata las entretelas de la vida de un hospital. Recientemente ha dado una conferencia en Dublin a la que asistió mi colega la doctora Mónica Lalanda, uno de los mejores ejemplos de médicas creativas que conozco.

Hoy me ayudo de la frase inicial para contemplar lo que hemos hecho con la medicina moderna. Lo bueno y lo malo, sus luces y sus sombras. Me alegran las primeras y me causan dolor las segundas pues, como todo lo que hay bajo el sol, abundan ambas.

Una de las máximas que sostiene a la medicina proviene de los antiguos griegos "primero no hacer daño". Pero ¿es esto posible con un nivel de intervencionismo médico como el que hoy tenemos?

El reto es enorme. La medicina tiene que hacer daño para evitar daños mayores como sabe todo aquel que se somete a una cirugía o a determinados tratamientos. Esta realidad obliga a que ésta profesión sea de las más reguladas del mundo y que sea necesario un alto nivel de preparación técnica por un lado y de valores humanos por otro. Lamentablemente el largo periodo formativo prima lo primero y no necesariamente lo segundo, que como otras cosas importantes de la vida se termina presuponiendo.

Los pacientes suelen acudir al centro de salud con problemas que desean desaparezcan lo antes posible. Muchas veces exigen remedios y soluciones drásticas y si no los encuentran en mi consulta los buscan en otras. La habilidad de "no hacer nada" es realmente difícil en nuestra época. Tanto los pacientes como mis jefes y la sociedad me incentivan si "hago cosas". Pero ¿qué ocurre cuando lo que la persona verdaderamente necesita es que no hagamos nada?

Afortunadamente conozco a mis pacientes tras muchos años trabajando en la misma población y gozo de la confianza de la mayoría de ellos. Mi criterio suele ser respetado. Cuando aconsejo no hacer nada también. Por supuesto lo razono y ofrezco mi valoración de las alternativas que presenta cada caso, pero sin duda es mucho más costoso para mí que cuando toca "hacer cosas".

En la formación de un médico no está lo suficientemente contemplado el arte de "no hacer". Hacen falta muchos años para adquirir esta destreza, sea cual sea el campo de conocimiento del galeno. En un  mundo tan hipertecnificado y avanzado no es muy cool salir de una consulta médica con las manos vacías pero, pueden creerme, en muchos casos es la opción más inteligente como nos recuerda el doctor Shem.






2 comentarios:

Luis Arantón (@luisaranton) dijo...

Excelente reflexión con la que estoy absolutamente de acuerdo y que encierra enorme complejidad, pero que debería ser imprescindible analizar por todos los implicados. Escuchar, explicar, informar, formar y educar. #CuandoLoMejorEsNoHacerNada

saludpublicaaragon dijo...

Excelente articulo y completo. Además existe una ámplia gama de productos naturales para buscar con manera facil y segura en una farmacia online que aportan al nuestro bienestar.