lunes, 21 de marzo de 2016

¿Cuál es la verdadera innovación sanitaria?





En España hay varias unidades de innovación sanitaria, pocas. Tratan de desarrollar proyectos con fondos limitados, a menudo chocando contra grandes inercias y resistencias. Desconozco sus resultados y si han conseguido aportar valor a los pacientes y profesionales para los que trabajan. 

Como médico de familia del sistema público me gustaría hacer una sugerencia tras ver el elegante vídeo que nos propone la Fundación TIC Salut. Los escenarios que plantean son atractivos pero ¿cómo hacerlos posible si el médico tiene cincuenta pacientes citados en la agenda del día? La petición de innovación que sugiero tiene que ver con la reorganización del sistema sanitario para que permita a cada profesional desarrollar sus funciones y atender los casos de máxima complejidad para los que estén capacitados con el conocimiento y medios disponibles.


  • ¿Será posible innovar para conseguir que políticos y gestores sanitarios hablen con profesionales y pacientes y se entiendan? 
  • ¿Será posible diseñar alternativas de gestión, organización, diseño y trabajo en equipo? 
  • ¿Podremos adaptarnos a los cambios que sociedad y pacientes están experimentando? 
  • ¿Podremos mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales y su cuidado? 
  • ¿Conseguiremos centrarnos más en el paciente incrementando el cuidado y el valor que el sistema le da?


No nos queda más remedio que aprovechar la tecnología. Pero algo me dice que ella sola no será suficiente. Hace falta algo más, la capacidad y el criterio de los profesionales y las habilidades y posibilidades de pacientes y familias. Algunos dicen ver lo que viene y anuncian menos interacción personal y mayor protagonismo de máquinas, aplicaciones y programas. Lo que me parece sorprente a día de hoy es que no parezca haber posibilidades de cambio real y adaptación ni en los despachos ni en las consultas del sistema sanitario. De momento seguiremos cambiando para que todo siga igual.