sábado, 12 de marzo de 2016

Receta antiedad: estudia y sube escaleras





La senectud suscita diversas reacciones. Antes de llegar unos la temen y otros la critican, cuando se alcanza se disfruta o se padece. La buena noticia es que en gran parte depende de nosotros.

Los escenarios son muy diversos, si observamos a nuestros mayores veremos que en un extremo están aquellos muy deteriorados física y mentalmente y en el otro los que mantienen un razonable nivel de independencia y disfrute vital. Es cierto que la genética, las circunstancias vitales y la historia médica de cada cual influyen pero también que hay variables que podemos modificar.

Tenemos abundante evidencia científica que lo apoya. Hoy citamos el estudio de Jasson Steffener en la revista Neurobiology of aging en el que estudia la edad mental de 331 sujetos con diferentes niveles de actividad física (subir escaleras) y de estudios. Los sujetos más estudiosos y activos tenían menos deterioro cerebral.

El reto es empezar antes a cultivar el arte de mantener la mente y el cuerpo activos. Ya los clásicos nos regalaron aquello de "mens sana in corpore sano" pero vistas las estadísticas de obesidad y diabetes infantil vemos que no hacemos mucho caso. Hay una revolución pendiente que tiene que ver con los estilos de vida. Con recordar que somos mucho más felices si nos movemos más, cultivamos la mente leyendo, escribiendo, practicando algún arte y cuidamos nuestras relaciones personales.

Los que deciden hacerlo no necesitan tomar tantas pastillas ni acabarán limitados antes de tiempo por falta de uso tanto del cerebro como de su cuerpo.

Me encanta cuando una persona mayor se apunta a un curso o a una nueva actividad, también cuando me dicen que están haciendo algo de deporte o caminando a diario. Espero ser capaz de aprender de ellos esta lección. Hay muchas cosas que dependerán de esto.



Foto de cielodlp vía flickr