domingo, 8 de mayo de 2016

Relato: La manzana en el retrete







Ocurrió en un momento. Fue en esos minutos de caos que se dan en todas las casas con niños pequeños antes de acostarlos. Entre cenas, duchas y cuentos aprovechó un instante par ir al servicio. Al agacharse para abrir la tapa, el iphone se deslizó del bolsillo lateral de su chaqueta deportiva y acabó en el váter. Lo recogió al instante, lo secó, lo puso en arroz... de nada sirvió. Tras dejarlo tres días reposar en el limbo de los móviles no fue capaz de resucitarlo. Como bien sabía de su larga experiencia en urgencias, la Reanimación Cardio-Pulmonar y las Unidades de Cuidados Intensivos a veces funcionan y a veces no.

Paradójicamente la primera sensación fue de profundo alivio. Pasó unos días sin guasap, redes sociales ni apenas llamadas, no lo llevó nada mal. Pero al final claudicó y terminó encargando un nuevo aparato, esta vez de gama baja.

Los seres humanos aprenden poco a poco. La lección le había salido cara pero la amortizaría. Hay ciertas manzanas que están envenenadas.