domingo, 19 de junio de 2016

Relato: los dos hoplitas






Siempre había dormido bien. Cuando llevaba un mes y medio sin conseguirlo en condiciones y le quedó patente que había perdido peso comenzó a sospechar que algo fallaba. Los gemelos no tenían la culpa, llevaban dos años sin dar guerra por las noches. Su pareja y sus padres le verbalizaron preocupación en varias ocasiones. Le veían irritable, malhumorado y cariacontecido. Aquel fin de semana leyó en el blog de un amigo información sobre el síndrome de burn-out profesional, y vio claro que algo así le podía estar pasando. Decidió mandarle una nota para pedirle bibliografía y la respuesta fue una invitación a pasear, aceptó sin dudarlo. Quedaron a los pocos días tras dejar a los niños en el cole. Le habló de su agobio y sobrecarga, de la enfermera que se negaba a asumir el cuidado de los pacientes crónicos del cupo, y de como se había cansado de discutir y al final terminó asumiendo esas y otras muchas tareas. Su personalidad perfeccionista no le dejaba opción. Lamentablemente había consumido cuatro kilos de sus exíguas carnes y en una constitución física como la suya eso era una barbaridad. Su amigo le escuchó y comprendió, conocía bien esos mares y tormentas. Tomaron un té, tras disfrutar del paseo y la conversación. Ambos eran hoplitas experimentados con el cuerpo lleno de cicatrices de incontables batallas. Seguirían manteniendo su posición, hombro con hombro pese a que sus consultas estaban alejadas. Sabían que nadie vendría al rescate y que lo que tenían que enfrentar terminaría acabando con ambos. Pero eso, a fin de cuentas, pertenecía al futuro y hoy había otras cosas más importantes que atender.







BLANC · Bernat Vivancos & Latvian Radio Choir from Neu Records on Vimeo.
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