viernes, 16 de septiembre de 2016

Fundación Aprocor. Salud y Enfermedad en personas con discapacidad intelectual




El mundo de la discapacidad intelectual suele tener poca visibilidad. Cuando Teté Esteban de la Fundación Aprocor contactó conmigo hace unos días me alegró que me diera una oportunidad para reflexionar y tratar de apoyarlo. Me solicitaban un vídeo para los chavales de la organización. Están trabajando un interesante proyecto denominado ¿Por qué tomo estas pastillas? que tiene como objetivo ayudar las personas con discapacidad intelectual a responsabilizarse de su salud y de sus tratamientos. La tarea no es nada fácil dadas las dificultades que tenemos, incluso los adultos con alto grado de concienciación, para llevar a cabo estas tareas. Las tasas de mala adherencia al tratamiento son muy altas en nuestra sociedad, trabajar para que las personas de colectivos vulnerables las mejoren me parece una labor excelente. La Educación para la Salud debería venir de serie en todas las familias y colegios, sin embargo no es el caso. Estamos construyendo sociedades hipocondriacas que consumen excesivos servicios sanitarios y lo hacen mal.

El reto sigue siendo la comunicación, ser capaces de transmitir lo esencial. Cuando una persona con dificultad intelectual acude al médico lo suele hacer con miedo. Temen no saberse explicar bien, temen que les puedan hacer daño. Y no les falta razón. Los profesionales sanitarios solemos tensarnos cuando entran por la puerta por miedos parecidos, tememos no saber explicarnos bien, tememos poder hacerles daño. Qué bueno sería que fuésemos capaces de explicarnos con pocas palabras y con más lenguaje no verbal, que por su universalidad estos chavales comprenden estupendamente. Menos tecnicismos y más contacto físico (qué tal si diéramos la mano). Menos discurso y más imágenes (¿por qué no dibujar un pequeño esquema o mostrar una ilustración en el ordenador?).

La Fundación Aprocor cuenta con profesionales increíbles. Conozco a Nacho Arsuaga desde hace años y me consta su excelencia y buen hacer. El resto del equipo seguramente comparta con él un alto grado de motivación y ganas por hacer las cosas mejor.

Comparto el vídeo que me solicitaban para el proyecto citado. Sin duda todos tenemos mucho que aprender de personas con capacidades intelectuales diferentes y enormes corazones.