lunes, 3 de octubre de 2016

Menos silla, menos plato y mucho más zapato

my old shoes
Foto de  Martin Strattner



El ejercicio es bueno para la salud. Sabemos que mejora el corazón y el aparato circulatorio y también disminuye molestias de espalda y aparato locomotor. Ahora también sabemos que disminuye el riesgo de cáncer.

El problema no es saber que el ejercicio es bueno, sino aplicarlo a nuestra vida.

Para ello necesitamos dar tres pasos:

1. Darnos cuenta.
2. Preparar un plan personal.
3. Ponerlo en práctica.


Para darnos cuenta basta echar un vistazo a nuestras rutinas semanales, abrir cualquier revista, libro o publicación sobre salud o mirar en Internet. ¿Cómo estamos de forma física? ¿Hacemos alguna actividad física deportiva? ¿Cuántas horas permanecemos sentados al día?

Para plantearnos un cambio necesitamos un plan personal. Pensar qué podemos mejorar y cómo podemos hacerlo. Identificar bien qué nos gustaría hacer, qué actividad nos gusta de verdad y nos sería rentable en tiempo y agradable de hacer. Según sean nuestras condiciones físicas serán recomendables unas actividades u otras, un ritmo más rápido o más lento.


Y por último ponerlo en práctica para generar una rutina. Es interesante que al principio nuestros objetivos sean modestos. Es mucho más importante la perseverancia que la intensidad.



Sobre el plato y la alimentación pasa algo parecido. Solemos comer más de lo necesario, y lo sabemos. Los tres puntos anteriores también nos sirven aquí. Proponernos pequeños cambios llevaderos y fáciles de mantener es el secreto para una mejora continua de nuestra alimentación. Mejor que obsesionarnos con el numerito que marque la báscula propongo poner la vista en el plato. Aprender a comer tranquilamente, dándonos cuenta del proceso de comer, de la intensidad del sabor, de las texturas del alimento en la boca, disfrutando. Y de paso poner cosas ricas y sanas en la mesa con abundancia de todo lo que sea vegetal y reduciendo un poco carnes, pescados y algo más salsas, grasas saturadas y comida precocinada.

El secreto está en disfrutar más de la vida aportando suficiente movimiento y reduciendo silla y comida excesiva.





-Moore SC, Lee IM, Weiderpass E, Campbell PT, Sampson JN, Kitahara CM, et al. Association of Leisure-Time Physical Activity With Risk of 26 Types of Cancer in 1.44 Million Adults. JAMA Intern Med. 2016 Jun 1;176(6):816-25. doi: 10.1001/jamainternmed.2016.1548.

Artículo de referencia vía Mateo Seguí Díaz