viernes, 14 de abril de 2017

Dolor y entendimiento







Varón de dolores, varón de comprensión




He sufrido infinitos cólicos, síncopes y abscesos,
Contracturas y lumbalgias, huesos rotos, dedos machacados,
Depresiones profundas, torturas y agresiones.

He perdido hijos, hermanas, parejas amadas y muchísimos padres,
Fortunas, capitales y trabajos, fama, bienestar y prebendas,
¡Me quedé solo tantas veces bebiendo el cáliz verde de amargura!

La vida me venció en incontables ocasiones y no pude seguir,
Elegí laberintos de venenoso alcohol, negras drogas infectas,
Juego viscoso y otros muchos atajos que me hundieron al fondo.

Velé todas las noches que imagines en preocupación gris
O en sentimientos que quemaban la poca esperanza que tenía
Y supliqué a la muerte que viniera y acabara con todo de una vez.

Me convertí en anciano, tullido, decrépito y demente,
En locuras cruzadas con abandono y desazón indescriptible,
En discapacitado para las menores actividades cotidianas.

Todo para terminar comprendiendo una simple lección:
Aunque no lo parezca la agitada superficie de las aguas
De nuestras desordenadas existencias es también un abismo profundo.

No existe ola alguna solitaria, todas se hermanan
En corrientes que dotan de sentido las mareas
Porque el sol y la luna también están presentes.

Es necesario atravesar este largo camino de lecciones
Que constituyen nuestro caminar para entender
Y conseguir la perspectiva que desvele el sentido.

Desde esa altura es posible parar y sonreír
Sabiéndonos capaces de abrazar a todos los demás
Que no dejan de ser nuestra propia vida en otras formas.

¿Quién nos cantará de una manera comprensible
La nana que nos libere del engaño y de la cerrazón
Para recordarnos el verdadero nombre de las cosas?

Tenemos delante la canción desde la noche de los tiempos
Precisaremos de silencio y de valor para callar
Y tocar con las manos esa música que nos regalan las estrellas.

1 comentario:

BIBLIOTECA dijo...

Dr Casado, muchas gracias desde lo más profundo de mi corazón. Me ha llegado al alma.

Un cordial y conmovido saludo.