domingo, 30 de julio de 2017

Gijón, capital mundial de la poesía




En un mundo prosaico como el nuestro, atenazado por la violencia y el deseo, girando a gran velocidad en un remolino que parece succionarnos hacia la desesperación, todo parece hundirse. Las palabras oscuras han conquistado los territorios del orbe globalizado en su imperio de pensamiento único, consumista, desarrollista y capitalista. ¿Todo? No, parece que allá en el norte hay una pequeña aldea que resiste al invasor ayudada por una poción mágica de fórmula lírica y antigua. 

Decido embarcarme con mi familia en una peregrinación poética, tengo gran necesidad de beber de dicho manantial, aunque para ello sea necesario doblegar el tiempo y el espacio, voluntades adolescentes y cantos de bebé. 

Se presentan dos libros de la editorial Eolas en la librería La buena letra de Gijón: Pequeñas Muertes de Ignacio González del Rey Rodríguez y Los gorriones de Artemio Rulán de Rafa Cofiño. Como soy rulanense desde hace años acudo con presteza para averiguar algún detalle más, que por despiste no se incluyera en las crónicas escritas. Y gracias a la suerte consigo conocer de primera mano varias fuentes (infantiles) de inspiración de esos escritos y a muchos de los que los han incubado con su calor y presencia. El libro de los Gorriones fue presentado por sus protagonistas, Rulán, Florentina Resteiro y un tal Tito Quiraldo, bastante popular en el mundo político. El periódico La Nueva España asi lo anunciaba en la edición del día, del autor no se pronunció una sola palabra. Este acudió con el acto terminado, repartió abrazos y firmó libros pero no abrió la boca, fueron los demás los que hablaron por él. Incluso el otro célebre poeta no pudo dejar de glosarlo desde el principio, en un juego cruzado que amenizó al abarrotado aforo de la pequeña librería que acogía el evento, donde coincidieron por azar o necesidad intelectuales de diversas disciplinas, curiosos, diletantes y algún místico.

No es casualidad que en Asturias se destile una de las mejores poesías del mundo, además de su célebre sidra y esos conocidos paisajes que le abren a uno el alma cuando pasa por ellos. En una misma tarde pude degustar la lírica breve, precisa y oriental de Ignacio González maridada con la cercana, evocativa y hermosa de Rafa Cofiño, en un plato que el editor presentó a la mesa en una delicada fuente. 

Es verdad que las cincuenta personas que fuimos testigos de esa cata fuimos privilegiadas. Es cierto que quizá las muchedumbres no lleguen nunca a saborear este mágico elixir. Pero si alguien quiere vencer al romano invasor y pertenecer de pleno derecho a esta aldea gala, junto a Asterix, Obelix y otros contemporáneos, no tendrá más remedio que apurar la copa y pedir más. Solo la belleza tiene el poder de rescatar en nosotros el recuerdo de lo que podemos llegar a ser. 



viernes, 28 de julio de 2017

El poder de una buena escucha


Grupo de cachalotes en su periodo diario de sueño de 23 minutos. Silencio.




En nuestra sociedad la palabra está sobrevalorada. Desde que nos levantamos hasta que caemos rendidos en la cama, no dejamos de escuchar o leer. Nos bombardean desde televisiones, radios, móviles y ordenadores. En la calle, en casa, en el trabajo... todo tiende a llenarse de frases, conversaciones y ruido.

Nos pasamos el día pensando y pronunciando discursos intrascendentes centrados en mil preocupaciones secundarias. Cuando nos encontramos con un verdadero problema paradójicamente no suele haber nadie para contarlo. Acostumbrados a charlas de perfil bajo, queja fácil y cotilleo a granel, no es nada sencillo formular una conversación profunda. Fallamos nosotros a la hora de crear la correspondiente narración y falla nuestro medio por cuanto es dificilísimo encontrar interlocutores válidos que sepan escuchar en condiciones la misma. Los que tenemos suelen estar ya bastante quemados con nuestro cansino discurso negativo habitual y no solemos atrevernos a machacarles mucho más con asuntos aun más densos.

¿Quién no se ha descubierto alguna vez compartiendo una preocupación personal con un desconocido en un medio de transporte o en un encuentro fortuito? Al haber desaparecido la familia extensa y ser muy exiguas nuestras redes de contactos reales no es sencillo entablar conversaciones de calidad.

A las consultas del centro de salud acude mucha gente para hablar, para contar sus cosas. Hablan con la enfermera o con el médico y explican que están mal, que sufren, que tienen problemas con la hija, con el jefe, con la pareja, con la familia. Nos desgranan su soledad, sus sentimientos de infravaloración y poca autoestima, sus infiernos y sus desesperanzas.

Como respuesta pueden encontrar profesionales acelerados que no tienen tiempo suficiente para escucharles en condiciones, con la sala de espera llena, con agendas interminables, con la cara cansada. O, a veces, con alguien que les hace un poquito de caso, que les dedica un instante de escucha silenciosa sin juicio y que tal vez les sonría y les verbalice su apoyo.

Escuchar es una de las más potentes medicinas que conozco. La he puesto en práctica desde que era niño, tal vez ahí descubrí mi vocación de ayuda. Cualquier persona tiene la potencialidad de escuchar bien, qué pena que se ejerza tan poco. Tan solo se requiere estar plenamente presente y dedicar toda la atención a quien nos habla. Acoger su narración sin juzgarla, como si nos estuvieran entregando un regalo valioso, con la delicadeza del que sabe que está en el sagrado terreno de la intimidad ajena.

Los sistemas educativos priman la expresión oral y escrita pero no la escucha atenta. Los sistemas sanitarios priman el diagnóstico y tratamiento certero pero no la escucha de calidad. En consecuencia nuestra sociedad no escucha bien y con ello salimos todos perdiendo. Alguna vez necesitaremos que nos presten atención, ¿quién lo hará?

Encuentro el punto positivo en el hecho de que al mejorar la escucha ajena nos escuchamos mejor a nosotros mismos y viceversa. Mientras mejor nos relacionamos con nosotros, mejor lo haremos con los demás. Si somos capaces de dedicarnos tiempos de calidad, autocuidados suficientes y atendemos nuestras necesidades más profundas, estaremos capacitados para hacer lo propio con el prójimo.

En tiempos de crisis económica (peremne), más nos vale invertir energía en cursos de acción que no requieran costosas tecnologías o elevados gastos. Apuesto por invertir en escucha a todos los niveles posibles. Imaginen un mundo donde la alta gestión escuche a los profesionales, los políticos a la ciudadanía y los profesionales a sus usuarios. Imaginen un mundo donde nos escuchemos mejor en las familias, barrios y comunidades, en todos los ámbitos, de forma natural y espontánea. Podemos empezar a construirlo hoy mismo, comenzando contigo y con los que hoy acudan a ti solicitando escucha.

lunes, 24 de julio de 2017

Mutilación Genital Femenina






Se acaba de publicar una guía sobre mutilación genital femenina que ha coordinado Teresa García de Herreros, compañera de mi centro de salud. Es un documento muy completo en el que ha participado un equipo multidisciplinar que ha conseguido realizar un estupendo trabajo. Les doy mi enhorabuena.



Dejo información sobre la misma y un enlace para descargarla a quien pueda estar interesado en el tema.


Extraigo a continuación algunos recursos de la guía para quien necesite más información.


RECURSOS SOBRE EL TEMA:

Páginas Web con ilustraciones sobre tipos de MGF

> CREATE Youth-Net. http://www.createyouthnet.eu/fgm./
> Daughters of Eve. http://www.dofeve.org/types-of-fgm.html.
> Justice for FGM victims. http://www.justiceforfgmvictims.co.uk/what-is-fgm/..
Video de mujeres inmigrantes en España que relatan su experiencia sobre la MGF
Médicos del Mundo. https://www.youtube.com/watch?v=7ZgqO_fyfmI.
Folletos con información sobre MGF
> GIPE/PTP. Grupo Interdisciplinar para el Estudio y la Prevención de Prácticas
Tradicionales Perjudiciales.
http://www.mgf.uab.cat/esp/recursos_para_profesionales. En castellano, inglés y
francés. html. Dirigido a profesionales.
> UNAF. Unión Nacional de Asociaciones Familiares. http://www.unaf.org/saludsexual/
prevencion-de-la-mutilacion-genital-femenina/material-de-sensibilizacion/.
Información para la salud de mujeres y niñas” en castellano, inglés y francés.

Mediación intercultural

> Médicos del Mundo. Dispone de mediadora especializada en prevención y
atención a MGF. Telf: 91 315 60 94. E-Mail:
hodan.sulaman@medicosdelmundo.org o mgfmdmmadrid@gmail.com
> Salud entre Culturas. Cuenta con un programa de interpretación y mediación
intercultural en el ámbito sanitario. Telf: 91 336 80 00 - Ext: 7952 / Móvil: 662 02 77
65, E-mail: info@saludentreculturas.es
Asociaciones que trabajan la prevención de la MGF en la Comunidad de Madrid
> Médicos del Mundo. Formación a profesionales, mediación especializada en MGF y
actividades de educación y sensibilización dirigidas a mujeres y hombres africanos y
población general. https://www.medicosdelmundo.org. Telf: 91 315 6094. Email:
hodan.sulaman@medicosdelmundo.org; mgfmdmmadrid@gmail.com.
> Lasexologia.com. Formación a profesionales, actividades de educación sexual, de
prevención de la MGF, y terapia sexual gratuita con mujeres víctimas de MGF.
http://www.lasexologia.com/. E-mail mgf@lasexologia.com. Telf: 91 523 08 14
> UNAF. Unión Nacional de Asociaciones Familiares. Sensibilización e información
con población

Mediación intercultural

> Médicos del Mundo. Dispone de mediadora especializada en prevención y
atención a MGF. Telf: 91 315 60 94. E-Mail:
hodan.sulaman@medicosdelmundo.org o mgfmdmmadrid@gmail.com
> Salud entre Culturas. Cuenta con un programa de interpretación y mediación
intercultural en el ámbito sanitario. Telf: 91 336 80 00 - Ext: 7952 / Móvil: 662 02 77
65, E-mail: info@saludentreculturas.es

Asociaciones que trabajan la prevención de la MGF en la Comunidad de Madrid

> Médicos del Mundo. Formación a profesionales, mediación especializada en MGF y
actividades de educación y sensibilización dirigidas a mujeres y hombres africanos y
población general. https://www.medicosdelmundo.org. Telf: 91 315 6094. Email:
hodan.sulaman@medicosdelmundo.org; mgfmdmmadrid@gmail.com.

> Lasexologia.com. Formación a profesionales, actividades de educación sexual, de
prevención de la MGF, y terapia sexual gratuita con mujeres víctimas de MGF.
http://www.lasexologia.com/. E-mail mgf@lasexologia.com. Telf: 91 523 08 14

> UNAF. Unión Nacional de Asociaciones Familiares. Sensibilización e información
con población africana así cómo cursos de formación para profesionales de todos los
ámbitos. Formación y colaboración con mediadores y mediadoras interculturales.
Edición y difusión de materiales y recursos, así como la información y sensibilización
a través de los medios de comunicación y las redes sociales. http://www.unaf.org/.
E-mail: inmigracionysexualidad@unaf.org. Telf: 91 446 31 62.

> Save a Girl Save a Generation. Organización fundada por mujeres africanas para la
prevención y erradicación de la MGF, los matrimonios forzados y otras prácticas
tradicionales que perjudican a las mujeres. Lleva a cabo en España un programa
conjunto de actuación con la ONG Acción en Red para la formación de profesionales
de la salud, la educación y la atención social; para el empoderamiento, apoyo y
formación a mujeres africanas en la creación de liderazgos para la erradicación de
estas prácticas en sus comunidades. Ambas líneas tienen un enfoque intercultural y
de género. http://www.saveagirlsaveageneration.org. E-mail:
asha.ismail@saveagirlsaveageneration.org /sagmgf@accionenredmadrid.org. Telf:
658978474 / 915421409.

> Acción en Red. ONG pluritemática que aborda el trabajo de prevención y
erradicación de la MGF a través de un programa conjunto con la ONG Save a Girl
Save a Generation. Dicho programa tiene dos ámbitos principales de actuación,
ambos con un enfoque intercultural y de género: la formación de profesionales de
la salud, la educación y la atención social, y las actividades de empoderamiento y
apoyo a las mujeres africanas en la consolidación y creación de liderazgos para la
erradicación de estas prácticas en sus respectivas comunidades.
http://www.accionenredmadrid.org; E-mail: sagmgf@accionenredmadrid.org. Telf:
655485241 / 915421409.

> F.P.F.E. Federación de Planificación Familiar Estatal. Realiza formación a
profesionales, actividades de educación sexual, sensibilización e información, así
como asesoría y terapia sexual gratuita con mujeres víctimas de MGF.
http://www.fpfe.org/ ; E-mail: info@fpfe.org. Telf: 91 531 66 55.

Teléfonos de interés

> Teléfono de Atención a la mujer 012 de la Comunidad de Madrid. Dispositivo
centralizado sobre los recursos disponibles en materia de violencia de género que
dispone también de la información actualizada de la Red de PMORVG: Puntos
Municipales del Observatorio Regional de Violencia de Género y proporciona a la
mujer o al profesional que lo requiera, la dirección, teléfono y horario de atención
del Punto Municipal que le corresponda por domicilio. Fuera del horario de cada
PMORVG se ha de llamar al 016 (Estatal).

> Teléfono de Información municipal 010, donde se puede consultar el Centros de
Servicios Sociales municipales correspondiente.

> Dirección General de la Familia y el Menor 91 580 34 64, dgfm@madrid.org.

> Fiscalía de menores 913198233, fax: 913195962, de 8.00h a 15.00h de lunes a
viernes. Telf: de guardia hasta las 22.00h: 917674315.

viernes, 21 de julio de 2017

¿Humanizar o deshumanizar la medicina?




Gráfico de Juan Simó



Para realizar una medicina humana es fundamental que el profesional de la salud pueda acoger, recibir, escuchar, entender y explorar al paciente. También necesitará reflexionar, estudiar, consultar para poder diagnosticar y tratar. A esto se añade acompañar, orientar, animar, informar y cuidar. Probablemente me deje algún aspecto en el tintero, tienen los comentarios para completar este post.

¿Cuánto tiempo creen que se precisa para esto?

Son muchos verbos, si nos dejamos alguno la atención no será excelente. El problema radica en que el tiempo es dinero y parece que cada vez hay menos, por lo menos para Atención Primaria. Hemos vuelto a las cifras de financiación del 2002 en una de las mayores desinversiones Europeas en este sector sanitario.

Es verdad que es posible hacer mejoras que no requieran inversión y que es necesaria una profunda toma de conciencia para dejar de hacer cosas que no aportan valor al paciente y hacer otras que sí se lo dan. Para reconocer que además de sus necesidades biológicas, psicológicas y sociales, la persona en tiempo de enfermar tiene también una esfera de valores, existencial y espiritual que sufre y hay que atender. Para permitir que los profesionales puedan ofrecer comunicación, escucha, empatía e interés genuino.

Pero sin una organización mejorada, una financiación suficiente, una dotación de plantillas adecuada y una motivación óptima de las mismas, la cosa no irá bien.

Y perder altura tiene riesgos. Hablamos de una organización pesada con mucha inercia, si cae se armará una buena.






lunes, 17 de julio de 2017

Monacato, servicio militar y contacto interior







En el sudeste asiático es costumbre frecuente que los jóvenes dediquen un año de su vida a tener una experiencia como novicios en un monasterio budista. Durante ese año visten el hábito color azafrán que caracteriza a los monjes y profundizan en la meditación con el objetivo de conocerse mejor y tomar conciencia de la impermanencia de todo lo que existe y la interconexión de todos los seres entre sí.

Como vivo en España yo no tuve una experiencia tan tranquila. Aquí se llamaba servicio militar y me tocó prestarlo quince meses en una base aérea. También nos daban uniforme, en nuestro caso dos en tonos azules: uno de faena y otro de vestir. Nos rapaban el pelo y nos mandaban a meditar a la garita, donde teníamos tiempo de sobra para hacernos las grandes preguntas de la vida. En lugar de un cuenco mendicante nos prestaban un cetme, que es una poderosa arma de fuego. Lamentablemente, mientras serví, alguno que otro se dio un tiro, de forma voluntaria o por accidente, lo que fue para mí una dolorosa experiencia de impermanencia. Podría contar muchas batallas pero no lo haré, tan solo añadir que al finalizar el servicio quedaba claro que la interconexión entre personas está marcada por una férrea pirámide de poder donde es vital saber qué lugar ocupas para sobrevivir con dignidad, sobre todo si eres soldado raso.

Con el paso de los años pude visitar Asia y comprobar con mis propios ojos lo que me habían contado. Pude ver los hábitos azafrán, los templos y pagodas y sobre todo la calma con la que son capaces lidiar con atascos, colas e inconvenientes sin torcer el gesto ni mascullar insultos. Pese a toda apariencia, en el fondo no nos diferenciamos tanto, también allí existen inflexibles pirámides de poder social coloreadas por una pátina distinta que al extraño le resulta exótica. Es cierto que las costumbres y cultura cambian pero en el fondo el ser humano comparte un mismo lienzo en todas partes.

Lo cierto es que nuestra en nuestra sociedad están difuminándose las costumbres, ritos y maneras que ayudaban a encontrar tu posición en el mundo. La involución de las religiones, filosofía, instituciones y costumbres, la preponderancia de la excesiva información y ruido constante, el poder del mercado que ocupa todos los ámbitos vitales, nos impiden contactar con nosotros mismos. Las grandes preguntas se postergan, la muerte y la conciencia de brevedad se niegan y retrasan, la vida pasa a ser una tormenta de movimientos en las que todos corren y sálvese quién pueda. No voy a proponer que mandemos a nuestros jóvenes a monasterios ni a ninguna mili, pero sí que entendamos que es necesario ayudarles a contactar con ellos mismos para que puedan convertirse en adultos conscientes.

Ese contacto interior era lo que proponía el movimiento Hippie, la corriente New Age y múltiples opciones y voces de distinto origen. Como casi todo, se ha intentado comercializar con razonable éxito en forma de gurús de todo tipo, libros de autoayuda, cursos, movimientos, sectas y demás posibilidades. Al final se ha generado una jungla que ha ocupado el espacio que los antiguos templos y cultos patrios dejaron al menguar. No es fácil moverse entre tanta maleza, lo que sí es sencillo es acabar totalmente perdido y comido de picaduras de mosquito.

Desde mi consulta llevo años acompañando y orientando personas a la par que impartiendo cursos de Mindfulness a personas mayores y a grupos de mujeres. La propuesta es sencilla: ocho semanas donde cada cual se siente un rato al día a meditar o respirar conscientemente. No hace falta memorizar manuales ni realizar ningún extraño ritual, tampoco pagar nada. En mi opinión cada cual habrá de buscar su propio camino de autoconocimiento pero si no se hace de forma electiva, será la propia vida con sus adversidades la que termine forzándonos a mirar allí dónde nos resistimos.

Contactar con uno mismo y aprender a llevarse bien con esa voz interior que nos acompaña desde que nos levantamos, es fundamental. No hacerlo conlleva sufrimiento y puede derivar en molestias diversas y en enfermedad. Nunca tuvimos más facilidades y opciones para ello, aunque es cierto que nunca tuvimos tanto ruido y agobio como ahora.

Merece la pena pensar un momento cómo nos llevamos con nosotros, cómo nos cuidamos, qué necesitamos realmente. Si estas preguntas quedan sin responder, en algún momento algo frágil se romperá por dentro. Estas preguntas son buenas aliadas, si las tenemos cerca nos ayudarán a ponernos en camino hacia las necesarias respuestas.







Si necesitas recursos sobre Mindfulness usa la correspondiente etiqueta de este blog o consulta este post con valiosa información.

sábado, 15 de julio de 2017

Soneto para Liu Xiaobo










一个废弃的诗人去世
对于写情书
在结晶散文
不经意间,他毒死了自己心爱的人。

发现了一个星团
在双鱼座的星座
确认宇宙的同质化
在无限的距离。

没有人意识到这些里程碑
他们告诉我们同样的事情:
要成为种子的生活。

对于尽管使我们的轻率
我们可以珍惜遥远的星系
并依靠经文继续下去。




Muere un poeta abandonado
Por haber escrito una carta de amor
En una prosa cristalina
Que sin querer envenenó a la amada.

Descubren un cúmulo estelar
En la constelación de Piscis
Que confirma la homogeneidad del universo
En las distancias infinitas.

Nadie se dio cuenta de que estos hitos
Nos indican lo mismo:
El fin de una semilla es convertirse en vida.

Pues a pesar de la levedad que nos conforma
Podemos acariciar las remotas galaxias
Y apoyarnos en versos para seguir andando.





Ein verlassenes Dichter stirbt
Für einen Liebesbrief schreiben
In einer kristallinen Prosa
Versehentlich vergiftet er seine Geliebte.

Entdeckt ein Sternhaufen
In der Konstellation der Fische
Bestätigung der Homogenität des Universums
In den unendlichen Weiten.

Niemand erkannte, dass diese Meilensteine
Sie sagen uns, das gleiche:
Um ein Samen Leben.

Denn trotz der Leichtigkeit, die uns macht
Wir können weit entfernte Galaxien schätzen
Und auf Vers verlassen zu halten.




An abandoned poet dies
For writing a love letter
In a crystalline prose
That accidentally poisoned the beloved.

The discovering of a star cluster
In the constellation of Pisces
Confirms the homogeneity of the universe
In infinite distances.

No one realized that these milestones
Tell us the same thing:
The end of a seed is to become life.

For despite the lightness that conforms us
We can caress the remote galaxies
And lean on verses to keep walking.






viernes, 14 de julio de 2017

¿Qué prefieres, ser una enfermedad o una persona?

Me publican este mes en la revista el Emotional, un proyecto periodístico que apoyo por su calidad, una reflexión que cada vez va a tener mayor peso. Las fuerzas del mercado tienden a cosificarlo todo, también lo harán con la salud y la enfermedad. Merece la pena tener una idea clara de cuáles serán las posibilidades. 









¿Prefieres ser una enfermedad o una persona?



Pese a nuestras circunstancias y peculiaridades en la vida nos solemos considerar personas. Cuando atravesamos un tiempo de enfermar y acudimos al sistema sanitario hay potentes fuerzas que nos deshumanizarán para terminar convirtiéndonos en una unidad de gasto: una enfermedad. 

Con las cuestiones agudas y breves no hay problema, en poco tiempo estaremos lejos de la fuerza se gravedad del sistema sanitario. Pero si tenemos la mala suerte de enfermar de verdad tenemos muchas papeletas de que nos etiqueten como enfermos crónicos y nos apliquen la terrible pirámide de estratificación, de nivel de riesgo, de nivel de intervención o cualquier otra milonga de importación copiada de algún prócer ilustre. Dejaremos de ser persona y pasaremos a ser enfermedad. 

Hay dos visiones pues, una predominantemente de Atención Primaria centrada en la persona (atención a lo largo del tiempo por los mismos profesionales, teniendo en cuenta familia y comunidad) y otra predominantemente hospitalaria centrada en la enfermedad (atención puntual, por proceso, con salida rápida). 

El envejecimiento poblacional y el aumento de patología y complejidad hace que muchos procesos hospitalarios se prolonguen aumentando el gasto. Por eso se sacan de la manga un ardid que permite limitar el papel del hospital por un lado y por otro facilitar que sea este el que dirija al paciente por el sistema, eso sí, convertido en enfermo crónico, en un conjunto de enfermedades.

La narrativa está cambiando. Si permitimos este cambio semántico implicará que cambiarán sujetos y predicados. Los nuevos sujetos serán los catálogos de enfermedades, los predicados quienes las padecen y tienen la suerte de disponer de algún tipo de aseguramiento.

La digitalización sanitaria se aplicará primero a pacientes y luego a profesionales. La religión del big data y de los algoritmos quemará hasta sus cimientos la vieja forma de relacionarnos con la enfermedad. Los cambios que estamos presenciando no son nada comparados con los que están por venir. 

miércoles, 12 de julio de 2017

Compasión aplicada al ámbito sanitario

video




La EASP en su programa de #MinutoExperto nos ofrece este vídeo con Gonzalo Brito, formador en mindfulness y compasión.

Es uno de los pioneros en abrir una interesante línea de mejora en la relación entre profesionales de la salud y pacientes que va más allá de la empatía.

Son tres minutos que merecen ser vistos.


lunes, 10 de julio de 2017

Una propuesta de Alex Jadad: "El festín de nuestra vida"






Conozco bien a Alejandro Jadad, es un profesional de la salud referencial para muchos. La obra que recientemente ha publicado  no es un libro al uso, más bien es una propuesta. En sus breves páginas condensa una inquietud: Alex desea compartir con sus lectores su propia intimidad, su visión de la vida y sus principales motivaciones. Nos regala un buen manojo de preguntas que, pese a la corta extensión del texto, obligan a dedicar un considerable espacio para que cada cual encuentre sus respuestas.

No es un libro de autoayuda, no es una novela, tampoco una guía de vida; quien busque consejos o soluciones no los encontrará. Es una invitación de alguien con una formación técnica y humana sobresaliente cuya intención es compartirnos una visión más amplia de lo que somos y de lo que la vida puede ser para todos.

Si te gusta reflexionar, y eres de los que se toman su vida en serio, te animo a plantearte las cuestiones que nos lanza Jadad.





viernes, 7 de julio de 2017

Infiernos, desesperanza y sinsentido

En mi columna del Huffpost de esta semana reflexiono sobre la desesperanza y los estados negativos que lleva asociada. Es una realidad que pienso debería ser mejor manejada en general, tanto a nivel personal como social. Un campo de sufrimiento que tendría que ser tomado en cuenta por los profesionales de la salud. 







Las peores llamas del infierno son aquellas que nacen de la desesperanza y el sinsentido. Los profesionales de la salud lo sabemos bien. Acompañamos a muchos caminantes, como Virgilio hizo con Dante, por los pasadizos de los flamígeros círculos sanitarios llenos de procesos, estrategias de crónicos y otros peligros.

Frente a las catástrofes vitales caben muchas posibilidades, la mayoría adaptativas. Pero en ocasiones la persona se siente desbordada y pierde pie, cayendo por la resbaladiza pendiente de una adicción, una conducta peligrosa o una ideación suicida. Los desesperados son muy peligrosos, sobre todo para ellos mismos, aunque no perdamos de vista la posibilidad de que puedan hacer daño a su entorno. En el germen de muchos tipos de violencia y maltrato se esconde una pérdida de rumbo, valores o desesperanza.

Paradójicamente no es siempre fácil poner de manifiesto estas cuestiones. Algunas personalidades las guardan en la profundidad de su intimidad y no se permiten verbalizarlas a nadie. En esos casos el sufrimiento rezuma por los cuatro costados y el mismo gesto suele ser relevante pero la queja se suele disparar hacia problemas físicos o malestares circunstanciales. Será excepcional que el profesional de la salud se interese por la dimensión existencial y de valores de la persona, por lo que su situación se etiquetará como problemas biológicos varios y depresión/ansiedad que no mejora con tratamiento. A estos pacientes se les incluye entre los "difíciles" dado que no responden a ningún plan de cuidados, suelen ser hiperfrecuentadores y no dejan de quejarse por incontables cuestiones.

No nos solemos dar cuenta de que debajo de un mar de quejas hay siempre un sufrimiento profundo no atendido. Y si bien es cierto que en una consulta breve de centro de salud no es fácil desplegar el tiempo, la energía y la conciencia para desvelar estas cuestiones, también lo es que el único camino posible pasa por ofrecer la posibilidad de verbalizarlo en un entorno de confianza y eso si lo pueden ofrecer los trabajadores sociales, enfermeras y médicos.

Creo que es hora de una ampliación de rol de las profesiones sanitarias que incluya estas dimensiones de la persona que pese a ser ocultas y pertenecer a su ámbito íntimo pueden ser causa de profundo sufrimiento y enfermedad. A la par que reconocerlas y cuidarlas en los propios profesionales probablemente les protejan del exceso de queja y el desgaste profesional.



lunes, 3 de julio de 2017

Salir a correr






Como todos tengo una larga lista de cuestiones pendientes, una agenda compleja y obligaciones que atender. Pese a ello trato de buscar un rato de vez en cuando para salir a correr o a pasear, hábito que me ayuda a contemplar y entender mejor el mundo y a mí mismo. Salir de casa ya es un triunfo dado el límite espacial que impone la arquitectura a la mente humana y el virtual con que las pantallas atan a nuestro malogrado espíritu. Estamos diseñados para la intemperie y es ahí donde más a gusto nos sentimos, aunque hoy haya grandes intereses para que el personal olvide algo tan evidente.

Al correr me alejo de las calles y zonas que más suelo frecuentar, tomo distancia. Me suelo encontrar con personas que pasean solas o con perros, ciclistas u otros corredores que gusto saludar sabiendo que ese sencillo gesto es suficiente para alegrar a los demás y a uno mismo. El corazón es el primero que sonríe cuando corro recordándome el movimiento de gozo de la cola de mi viejo cocker spaniel, hace ya muchos años, cuando intuía la cercanía de una salida. Hay que sacar a pasear el corazón, y de paso las emociones, asuntos y problemas. Desplegarlos al sol como en esos tendederos de verano donde colgamos la ropa de cama al viento permitiendo que al orearse adquiera ese olor a limpio que solo el astro rey sabe dar a las cosas. Lo habitual es que dejemos nuestros trapos húmedos encerrados en cajones interiores donde con el tiempo se enmohecen y apulgaran impregnándolo todo de un hedor insalubre. Esa peste interior termina corrompiéndonos el estado de ánimo y haciéndonos perder tanto el equilibrio como el sentido. Acabamos dando vueltas en la vida, como los caballos sin rumbo por la noche, perdidos de nosotros mismos.

Cuando recomiendo salir a pasear o a correr lo hago desde la certeza de saber lo que digo. No hace falta ser un médico con experiencia ni un experto en nada. Todos sabemos que para vivir bien es necesario hacerlo y que cuando lo escatimamos somos los primeros en sufrir las consecuencias de una privación importante. Leí hace años un libro del escritor japonés Murakami en el que contaba su experiencia con el atletismo y con la literatura, actividades ambas que ejerce hasta el extremo. Me gustó que pudiera llegar a encontrarse a sí mismo con cosas tan sencillas como correr o escribir. De alguna forma a todos nos pasa igual, nos terminamos reconociendo en cosas cotidianas. Y cuando nos atrevemos a desarrollarlas con virtud nos sorprende darnos cuenta de que somos capaces de hacer algo excelente. Yo no corro maratones ni escribo novelas, me basta con treinta a sesenta minutos de carrera y con una página o dos al día para compartir un pensamiento o una reflexión. Cada cual tiene su medida. Lo que sí puedo decir es lo liberador que es hacer lo que uno está llamado a hacer, lo que incluye usar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones. El día que consiga transmitir correctamente esta sencilla idea a mis pacientes podré decir que al fin he aprendido a hacer algo medianamente bien.