lunes, 24 de octubre de 2011

I have a dream




I have a dream.

Health professionals smile and look in the eyes of their patients. Convey hope, strength and comfort.

Patients find respect and support, sincere listening to their problems and new ways to find solutions.

Managers and policy makers understand the importance of the word service. The strength that lies in motivation. The need to enhance the talent and ideas of those who put their hands to relieve the pain of others.

This dream include all of us. Because as a society we need cure and the best remedy will born of us, it won´t be find outside.

We human beings are vulnerable creatures, yet powerful. We have the power to evoke, smile, illusion. We have the power to soothe, heal, build ...

I trust that power, even greater than the capacity to destroy or badly manage.

So I think the day has come that we can believe in ourselves, women and men of the present. The world is in our hands ... there are many people waiting for us.

We can not delegate our life or vocation in in others. The world needs the virtue drop that only each of us can give away.






Tengo un sueño.

En él los profesionales sanitarios sonríen y miran a los ojos de sus pacientes. Transmiten esperanza, fuerza y alivio.
En él los pacientes encuentran respeto y apoyo, escucha sincera a sus problemas y nuevos caminos para encontrar soluciones.
En él los gestores y responsables políticos comprenden la importancia de la palabra servicio. La fuerza que se esconde en la motivación. La necesidad de potenciar el talento y las ideas de los que ponen sus manos para aliviar el dolor de los demás.

En ese sueño estamos todas y todos. Porque como sociedad necesitamos cura y el mejor remedio nacerá de nosotros, no lo hallaremos fuera.

Los seres humanos somos seres vulnerables, a la par que poderosos. Tenemos poder para evocar, sonreir, ilusionar. Tenemos poder para aliviar, sanar, construir...

Yo confío en ese poder, mayor aun de la capacidad de destruir o mal gestionar.


Por eso pienso que ha llegado el dia en que podamos creer en nosotros mismos, las mujeres y hombres del presente. El mundo está en nuestras manos... y hay mucha gente que nos está esperando.

No podemos delegar nuestra vida y vocación en otros. El mundo necesita la gota de virtud que únicamente cada cual puede aportar.







1ª Foto de Dino Olivieri
2ª Foto de Wenabell

Me alegra empezar la semana con Martin

4 comentarios:

Unknown dijo...

Compartimos objetivos.
Compartimos sueños.

Un abrazo.

José Antonio Cuenca dijo...

Un articulo repleto de sensibilidad. Con tu permiso lo comparto. Gracias

José Antonio Cuenca dijo...

Exclente artículo. Con tu permiso lo comparto en:

José Antonio Cuenca dijo...

Excelente entrada. Con tu permiso la comparto en http://joseacuenca.espacioblog.com/