miércoles, 25 de marzo de 2020

La distancia. Distance. 距離







El trabajo que realizamos estas semanas en los centros de salud de Madrid es completamente diferente al habitual. Las salas de espera están vacía y se atiende presencialmente a muy pocos pacientes. El resto se está haciendo a domicilio y por teléfono, mucho teléfono. 

Poner distancia entre sanitarios y pacientes es lo correcto en las actuales circunstancias pero es difícil para ambos. Los pacientes están acostumbrados a acudir al centro por cualquier cuestión y ahora no pueden. Los profesionales estamos acostumbrados a poder ver y explorar a nuestro pacientes y ahora tampoco podemos. No tenemos más remedio que centralizar toda la comunicación en la palabra hablada y eso implica un enorme esfuerzo. Escuchar, normalizar, valorar, tranquilizar, evaluar, sopesar, registrar, controlar... por teléfono no es fácil. 

Estoy comprobando en mis carnes lo duras que son las profesiones que se desempeñan telefónicamente. Llamadas incontables que son ignoradas y no respondidas. Otras muchas que aceptan y cuelgan al momento. La incomodidad del