viernes, 20 de marzo de 2020

Mirar a oriente. Learning from the East. 向東方學習





Mirar a oriente


Ha sido una semana dura para todos. Para mí con el agravante de sentirme fracasado por no haber sabido proteger mejor a los ancianos institucionalizados de mi cupo de pacientes. No lo hemos hecho bien, nos confiamos. No supimos leer bien los datos, lo que ha sido una tormenta en China será un huracán en Europa por algo tan obvio como la demografía, algo que la mayoría pasamos por alto. 

La tres residencias de mi zona de salud han sufrido contagios tanto en su personal como en los propios residentes. Varios ingresos hospitalarios, varias muertes. Y el personal sin mascarillas ni medios de protección, sin posibilidad de aislar a los enfermos por el tamaño reducido de las residencias. Sin ayuda y sin opciones, ellos no lo previeron y nosotros tampoco.

La crisis del Coronavirus no supone un riesgo individual elevado, ni en China, ni en España. Pero para ciertas personas sí lo es. Los más débiles son sin duda los ancianos institucionalizados y no hemos sido capaces de darnos cuenta a tiempo.

Italia y España pagarán caro su idiosincrasia mediterránea que tiende a no tomarse en serio el drama y a sospechar de cualquier autoridad. Estados Unidos también, por otros motivos. Ni unos ni otros hemos conseguido aprender de nuestros vecinos asiáticos que acaban de pasar por lo mismo.

Sin una contención casi marcial esta situación se nos puede ir de las manos. No hay sistema sanitario capaz de contener gráficas de contagio del volumen que veremos las próximas semanas. Entre otras cosas porque los profesionales sanitarios también iremos contagiándonos y siendo apartados del servicio cuando precisamente más nos necesita la sociedad. 

Las calles y carreteras siguen llenas, los comercios también. No puede ser. 

El esfuerzo para mantenernos en casa ha de ser máximo y ha de ser general. Evitemos las excepciones por mucho que nos cueste. 


Si valoras la vida de los mayores y vulnerables de tu familia. Si valoras la del resto de la sociedad pon tu granito de arena y quédate en casa. Gracias. 






Learning from the East

It's been a tough week for everyone in Spain. For me, with the aggravation of feeling beaten because I didn't know how to better protect the institutionalized elderly from my quota of patients. We haven't done well, we're confident. We didn't know how to read the data properly, what has been a storm in China will be a hurricane in Europe and USA because of something as obvious as demographics, something that most of us overlook. 

The three nursing homes in my health zone have suffered from infections in both their staff and the residents themselves. Several hospital admissions, several deaths. Their staff without masks or means of protection, with no possibility of isolating the sick because of the small size of the homes. Without help and without options, they did not foresee them and neither did we.

The Coronavirus crisis does not represent a high individual risk, neither in China nor in Spain. But for some people it is. The weakest are undoubtedly the institutionalised elderly and we have not been able to realise this in time.

Italy and Spain will pay dearly for their mediterranean idiosyncrasy, which tends not to take the drama seriously and to be suspicious of any authority. The United States, too, for other reasons. Neither of us have managed to learn from our Asian neighbours who have just been through the same thing.

Without an almost martial containment this situation can get out of hand. There is no health system capable of containing contagion charts of the volume we will see in the coming weeks. Among other things because we health professionals will also be infected and removed from service when society needs us the most. 

The streets and roads are still full, and so are the shops. This is not aceptable. 

The effort to keep us at home must be maximum and must be general. Let us avoid exceptions, however much it costs us. 

If you value the lives of the elderly and vulnerable in your family, if you value the life of the rest of society, do your bit and stay at home. Thank you. 




向東方學習

自動翻譯,對不起。

對於西班牙每個人來說,這都是艱難的一周。對我來說,由於我不知道如何更好地保護住院老人免受患者的困擾,加劇了被毆打的感覺。我們做得不好,我們有信心。我們不知道如何正確讀取數據,在中國發生的風暴將是歐洲和美國的颶風,這是因為人口統計數據這一明顯現象,而我們大多數人卻忽略了這一點。

我的健康區中的三個療養院的員工和居民本身都受到感染。幾次住院,多次死亡。他們的工作人員沒有口罩或保護手段,由於房屋規模小,不可能隔離病人。沒有幫助,沒有選擇,他們就沒有預見到他們,我們也沒有。

無論在中國還是在西班牙,冠狀病毒危機都不代表很高的個人風險。但是對某些人而言。最弱者無疑是製度化的老年人,我們沒有及時意識到這一點。

意大利和西班牙將為他們的地中海特質付出高昂的代價,這種特質往往不會認真對待這齣戲並懷疑任何權威。美國也有其他原因。我們倆都沒有向剛剛經歷過同樣事情的亞洲鄰居學習。

如果沒有近乎軍事的控制,這種情況可能會失控。沒有衛生系統能夠包含在未來幾週內我們將看到的數量傳染病圖表。其中最重要的原因是,當社會最需要我們時,我們的衛生專業人員也將受到感染並從服務中撤離。

街道和道路仍然人滿為患,商店也是如此。這是不可接受的。

使我們在家的努力必須是最大的,而且必須是普遍的。讓我們避免例外,無論付出多少代價。

如果您珍視家庭中的老年人和弱勢群體的生活,那麼如果您珍視社會其他部分的生活,請儘自己所能,留在家裡。謝謝。







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