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viernes, 6 de noviembre de 2020

Tormentas. Storms. 暴風雨。

 


Brave the storm. Thierry Mallet.



Dedicado a mis colegas de Somamfyc



En mi vida profesional me ha tocado capear todo tipo de tormentas. De unas salí más airoso que de otras pero he de reconocer que siempre me mojé. Es lo que tiene navegar en embarcaciones pequeñas con tripulación reducida, no hay posibilidad de quitarse de en medio. 

La tormenta que nos zarandea en estos momentos lleva meses sobre nosotros. Algo inusual y muy cansino para todo marino que se precie. De momento no han acudido a mí pensamientos de abandonar el barco, o si lo han hecho los he podido alejar como a esas moscas que sin saber cómo uno se quita de encima. 

Ayer me junté con otros compañeros y compañeras de otros barcos, cada cual compartía su visión, sus nauseas, su terror. Y lo hacían con palabras pero sobre todo sin ellas, eran sus silencios, la posición de sus manos, la forma de mirar, quienes contaban lo que verdaderamente importa. Y lo importante no es otra cosa que la vida, esa facultad invisible y misteriosa a la que nos aferramos con fuerza mientras tengamos un atisbo de conciencia. 

Tormentas ha habido siempre, incluso como la que ahora nos asola. Millones de años de tormentas. Y la vida sigue. Ese pensamiento me ofrece hoy un instante de pausa, miro por la ventana y me fijo en los árboles en este día nublado. Los que tengo a la vista son jóvenes como la urbanización de la zona donde vivo, pero hay otros que tienen más edad y saben de tormentas más que yo. 

No es posible controlar el mal tiempo, tan solo capearlo, aguantar. 


Espero que por lo menos se nos conceda aprender a valorar lo importante y a tener el valor de defenderlo. 





Storms.


In my professional life I have had to weather all kinds of storms. I've scaped some better than others, but I have to admit that I've always been wet. That's the thing about sailing in small boats with small crews, there's no way to get out of the way. 


The storm that is currently hitting us has been going on for months. Something unusual and very tiring for any self-respecting sailor. For the moment they have not come to me thoughts of abandoning the ship, or if they have I have been able to push them away like those flies we can rid of them without knowing how. 


Yesterday I joined other companions from other ships, each sharing their vision, their nausea, their terror. And they did so with words but above all without them, it was their silences, the position of their hands, the way they looked, that told what really mattered. And what matters is nothing other than life, that invisible and mysterious faculty to which we hold on tightly as long as we have a glimmer of consciousness. 


There have always been storms, even like the one that plagues us now. Millions of years of storms. And life goes on. That thought offers me a moment's pause today, as I look out the window and fix my gaze on the trees on this cloudy day. The ones I have in sight are young like the urbanization in the area where I live, but there are others who are older and know more about storms than I do. 


It's not possible to control bad weather, just to weather it, to endure it. 


I hope that at least we are given the opportunity to learn to value what is important and to have the courage to defend it. 



暴風雨。


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。


在我的職業生涯中,我不得不度過各種風暴。我比其他人好一些,但我不得不承認我一直很濕。這就是帶著小船員乘著小艇航行的事情,沒有辦法躲開。


當前襲擊我們的風暴已經持續了幾個月。對於任何自重的水手而言,這都是不尋常且非常累人的事情。目前,他們還沒有想到我要放棄這艘船,或者如果他們擁有了我,就能夠將它們像那些蒼蠅一樣推開,我們可以不知如何擺脫它們。


昨天我和其他船隻的同伴一起,分享了他們的視野,噁心和恐怖。他們是用言語來做的,但最重要的是,沒有言語,是他們的沉默,他們的手的位置,他們的表情告訴我們真正重要的是什麼。重要的無非就是生命,只要我們有一絲意識,我們就會緊緊抓住那看不見又神秘的才能。


總是有風暴,甚至就像現在困擾我們的風暴一樣。數百萬年的風暴。生活將會繼續。今天,在多雲的日子裡,當我望著窗外,凝視樹木時,這種想法讓我停了一會兒。我所看到的人像我居住地區的城市化一樣年輕,但還有其他人比我年齡更大,對風暴的了解也更多。


僅僅為了忍受惡劣天氣,就不可能控制惡劣的天氣。


我希望至少我們有機會學會重視重要的事物,並有勇氣捍衛它。

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Un cómic sobre cáncer. Mom's cancer. 媽媽的癌症。

 




La aproximación a la enfermedad grave es una asignatura pendiente en una sociedad como la nuestra que considera tabú la discapacidad y la muerte. Por eso valoro mucho proyectos creativos como el de Brian Fiess en relación al cáncer. En su libro nos cuenta su experiencia como hijo de una madre con cáncer y nos invita a entrar en la dinámica de una familia que ve su vida transformada por una situación compleja frente a la cual cada protagonista reacciona de una manera. Al usar el lenguaje del cómic consigue que la realidad mostrada sea apta para todos los públicos y que incluso los más jóvenes puedan acercarse y abrir líneas de diálogo en sus propias familias. 

Pese a tocar un tema duro he de reconocer que he disfrutado con su lectura identificándome con los diferentes personajes y entendiendo que eso que llamamos salud es un regalo muy poco valorado. 








Mom's cancer.

The approach to serious illness is a pending subject in a society like ours that considers disability and death taboo. That's why I value creative projects like Brian Fiess' in relation to cancer. In his book he tells us about his experience as the son of a mother with cancer and invites us to enter into the dynamic of a family that sees its life transformed by a complex situation to which each protagonist reacts in a different way. By using the language of comics he makes the reality shown suitable for all audiences and even the youngest can approach and open lines of dialogue in their own families. 


In spite of touching a hard subject I have to admit that I have enjoyed reading it identifying myself with the different characters and understanding that what we call health is a gift very little valued. 





媽媽的癌症。


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。


在像我們這樣的認為殘疾和死亡禁忌的社會中,嚴重疾病的治療方法是一個懸而未決的課題。 這就是為什麼我珍視像布萊恩·菲斯(Brian Fiess)這樣的創意項目與癌症相關的原因。 在他的書中,他向我們講述了自己作為癌症母親的兒子的經歷,並邀請我們進入一個充滿活力的家庭,看到其生活因複雜的情況而改變,每個主角以不同的方式做出反應。 通過使用漫畫的語言,他使顯示的現實適合所有觀眾,甚至最小的孩子也可以在自己的家庭中進行對話。


儘管接觸到一個艱苦的話題,我不得不承認我很喜歡閱讀它,以識別自己的不同性格,並理解我們所謂的健康是一件非常珍貴的禮物。




Editado por Saludarte




viernes, 2 de octubre de 2020

Defender. Defend. 防守





Con este artículo, que también se publica en el Blog Gestión Clínica Varela, pongo fin a la serie de verbos  con la que he intentado hacer otra aproximación narrativa al proceloso mundo de la asistencia sanitaria cansado como estoy de las narrativas usuales (naufragio, colapso, maltrato, guerra, primera línea de batalla, y demás...).

No sé muy bien si lo he conseguido, pero por lo menos me ha servido para ampliar la perspectiva y salir un poco del bucle negativistic donde muchos profesionales sanitarios estamos metidos. 

Si les ha sugerido algo no duden en comentar sus impresiones al pie del artículo o en Twitter.


——————————————-



Todo el mundo defiende algo, principalmente su interés. En el mundo sanitario en el que me muevo también pasa y es muy común que esos intereses choquen entre si enfrentando a unas categorías profesionales contra otras o a los que piensan de un modo contra los que piensan del contrario. De hecho esta división ha sido una de las principales razones que explica que se hayan consentido los altos niveles de maltrato institucional a profesionales sanitarios en nuestro medio.

Pero, más allá de lo puramente estatutario, me gustaría plantear la siguiente pregunta ¿Qué defiendo yo como médico de familia asistencial público en un centro de salud rural? ¿Qué defiendes tú desde tu posición?

Podría empezar diciendo que defiendo una serie de valores éticos y deontológicos, unos principios básicos de la medicina familiar y comunitaria como la longitudinalidad, accesibilidad, integralidad, polivalencia, cercanía al paciente... y si bien todo ello es cierto me gustaría ir un poco más allá.

Lo que en el fondo siento que defiendo son personas. Personas que acuden a consulta en calidad de pacientes, enfermos o sanos con algún miedo o problema de salud. Personas que pertenecen a una comunidad y a una familia que conozco. Personas que en muchos casos padecen situaciones de vulnerabilidad por distintos motivos o se enfrentan a enfermedades graves o crisis vitales que les producen dolor, malestar o sufrimiento.

Y esa defensa me exige ser algo más que un mero técnico que cumple con sus obligaciones institucionales, su cartera de servicios y su contrato programa con la gerencia de Atención Primaria. Me exige ser humano, algo que paradójicamente no se puede medir y por lo tanto no es fácil de contar. 

Pero mis pacientes lo saben. Nada más entrar en mi sala saben el grado de humanidad que tiene su médico ese día. Si está despistado, si toca un día de sobrecarga y prisa, si no voy a poder dedicarles un mínimo de tiempo o tal vez sí. Saben si me preocupo por su caso o si lo paso por alto y me lo quito de en medio, saben si les ofrezco soluciones fáciles o me meto a fondo, saben si estoy afinado o no lo estoy. 

La defensa de otros tiene por lo tanto un aspecto musical, precisa sonar bien, ser afinada. Si no lo es nos quedamos en gritos o chirridos, en meros aspamientos, como mucho en una puesta en escena. El afinamiento personal implica tener presencia, estar presente, tener capacidad para escuchar. Implica el reconocimiento del otro como propio y no como ajeno, comprender profundamente que la herida que te muestran es de alguna manera semejante a las tuyas, saber que el espacio que los demás te enseñan junto con sus miserias es terreno sagrado y es necesario descalzarse para no mancharlo con el barro que uno pueda arrastrar. 

Cuando veo como los políticos y responsables defienden sus intereses partidistas y sus cotas de poder no puedo por menos que mirarme las manos vacías. También yo me despisto y en muchas ocasiones trato de barrer para mi propio beneficio. También yo hago trampas y en ocasiones me escaqueo. Pero como los violinistas primerizos sigo afinando mi instrumento sabiendo que mi torpeza indefectiblemente termina arruinando el sonido. Ese afán es quizá lo único de valor que verdaderamente puedo aportar a los que en mi depositan su confianza. 

Me considero pues un médico descalzo por las razones expuestas y porque la institución donde trabajo no me pone fácil caminar con seguridad al obligarme a atender al paciente con tiempos y modos que con frecuencia serían más propios de una atención veterinaria que de adultos, escatimándome la posibilidad de realizar una anamnesis, una exploración y una reflexión mínima.  Siento fundamental visibilizarlo pero no me gusta quedarme estancado en una actitud de queja o de protesta permanente que considero tóxica tanto para mi como para los que me rodean. Por eso lo compatibilizo compartiendo mi escasa reflexión en lo que considero es una senda narrativa que me conecta y hermana con otros muchos cuidadores. 

Defender es pues un verbo esencial para mi que se une a una larga lista cuya conjugación me permite encontrar sentido en lo que hago. Y eso en estos tiempos que corren tiene mucho valor dado que toda sociedad precisa de personas que además de servir y sostener puedan aportar comprensión y entendimiento. Quizá no nos lo reconozcan como merece pero les puedo asegurar que cuando consigo ser fiel a estos valores mi conciencia puede descansar en paz por las noches, algo que pocos notables o poderosos pueden permitirse. 







Defend


Everyone defends something, mainly their interest. In the healthcare world in which I work, this also happens and it is very common for these interests to clash between some professional categories against others or those who think in one way against those who think the opposite. In fact, this division has been one of the main reasons for the high levels of institutional mistreatment of health professionals in our environment.

But, beyond the purely statutory, I would like to ask the following question What do I defend as a public family doctor in a rural health centre? What do you defend from your position?

I could start by saying that I defend a series of ethical and deontological values, some basic principles of family and community medicine such as longitudinality, accessibility, integrality, polyvalence, closeness to the patient... and although all this is true I would like to go a little further.

What I basically feel I am defending are people. People who come to consult as patients, sick or healthy, with some fear or health problem. People who belong to a community and a family I know. People who in many cases are in vulnerable situations for various reasons or are facing serious illnesses or life crises that cause them pain, discomfort or suffering.

And that advocacy requires me to be more than just a technician who fulfils his institutional obligations, his portfolio of services and his programme contract with Primary Care management. It requires me to be human, something that paradoxically cannot be measured and therefore is not easy to count. 

But my patients know this. As soon as they enter my clinic they know the degree of humanity their doctor has that day. If I are absent-minded, if I are in a hurry, if I will not be able to spend a minimum of time with them, or maybe I will. They know if I worry about their case or if I overlook it and take it out of my hands, they know if I offer them easy solutions or if I go in deep, they know if I am in tune or not. 

The defence of others therefore has a musical aspect, it needs to sound good, to be in tune. If it is not, we are left with shouts or squeaks, with mere performance, at most with a mise en scène. Personal tuning implies having presence, being present, having the capacity to listen. It implies the recognition of the other as one's own and not as someone else's, to understand deeply that the wound they show you is somehow similar to your own, to know that the personal space that others show you along with their miseries is sacred ground and it is necessary to take off one's shoes so as not to stain it with the mud one may drag. 

When I see how politicians and decision-makers defend their partisan interests and their level of power, I cannot help but look at myself empty-handed. I also get confused and often try to sweep up for my own benefit. I also cheat and sometimes I get away with it. But like first-time violinists I keep tuning my instrument knowing that my clumsiness will inevitably end up ruining the sound. This desire is perhaps the only thing of value that I can truly bring to those who place their trust in me. 

I consider myself a barefoot doctor for the above reasons and because the institution where I work does not make it easy for me to walk safely by forcing me to attend the patient with times and manners that would often be more typical of veterinary care than of adults, sparing me the possibility of an anamnesis, an exploration and a minimum of reflection.  I feel it is fundamental to make it visible but I do not like to get stuck in an attitude of permanent complaint or protest that I consider toxic both for me and for those around me. That is why I make it compatible by sharing my scarce reflection on what I consider to be a narrative path that connects and twins me with many other caregivers. 

Defending is therefore an essential verb for me that joins a long list whose conjugation allows me to find meaning in what I do. And that in these times is very valuable because every society needs people who not only serve and support, but also bring understanding and insight. Perhaps you don't recognize this as you deserve, but I can assure you that when I manage to be faithful to these values my conscience can rest in peace at night, something that few notable or powerful people can afford. 






防守

自動翻譯,對錯誤感到抱歉。

每個人都捍衛某些東西,主要是他們的利益。在我工作的醫療保健領域中,這種情況也經常發生,並且這些利益之間的衝突在某些專業類別中與其他類別或那些以一種方式認為與另一種方式相反的人士之間發生衝突是很常見的。實際上,該部門已經成為我們環境中對衛生專業人員進行高級別機構虐待的主要原因之一。

但是,除了純粹的法律規定外,我想問以下問題:作為農村醫療中心的公共家庭醫生,我應該捍衛什麼?您從職位上捍衛什麼?

首先,我捍衛一系列倫理和道義價值觀念,捍衛家庭和社區醫學的一些基本原則,例如縱向性,可及性,完整性,多價性,對患者的親近感……儘管所有這些都是真的,我仍希望走得更遠。

我基本上覺得我在捍衛的是人。前來諮詢患者的患者(患病或健康),有些恐懼或健康問題。我認識的一個社區和一個家庭的人。在許多情況下,由於各種原因處於脆弱狀態的人或面臨嚴重疾病或生命危機的人,這些疾病或疾病會導致他們的痛苦,不適或痛苦。

這項倡導要求我不僅僅是一名技術人員,他必須履行其機構義務,他的服務組合以及與初級保健管理部門的計劃合同。它要求我是人類,這是無法衡量的,因此不易計算。

但是我的病人知道這一點。他們一進入我的診所,就知道他們那天醫生的人道程度。如果我心不在a,如果我著急,如果我不能花最少的時間和他們在一起,或者也許我會。他們知道我是否擔心他們的案子,或者我是否忽略了它並把它從我手中拿走,他們知道我是否為他們提供簡單的解決方案,或者如果我深入研究,他們就會知道我是否同意。

因此,為他人辯護具有音樂方面的意義,它需要聽起來不錯,而且要與時俱進。如果不是這樣,我們將只留下表演的叫喊聲或尖叫聲,最多只能留下一個場面。個人調音意味著存在,在場,具有聆聽的能力。這意味著承認對方是自己的,而不是別人的認識,要深刻理解他們給您展示的傷口與您自己的傷口有點相似,要知道別人向您展示的個人空間以及他們的痛苦是神聖的,有必要脫下鞋子,以免弄髒鞋子。

當我看到政客和決策者如何捍衛黨派利益和權力水平時,我不由自主地看著自己。我也很困惑,常常為了自己的利益而大掃除。我也作弊,有時我逃避它。但是像初學者一樣,我一直在調音,因為我的笨拙無可避免會破壞聲音。這種渴望也許是我真正能帶給那些信任我的人的唯一有價值的東西。

由於上述原因,我認為自己是赤腳醫生,因為我工作的機構無法通過強迫我以比成人更典型的獸醫護理方式和方式來陪護患者,從而使我難以安全行走,使我免於進行回憶,探索和反射的可能性。我覺得讓它可見是至關重要的,但是我不喜歡陷入永久抱怨或抗議的態度,因為我認為這對我和我周圍的人都是有毒的。這就是為什麼我通過分享自己對我認為是一種敘事之路的稀缺反思的原因,這種敘事之路使我與許多其他照料者聯繫並成雙成對。

因此,保衛對於我來說是必不可少的動詞,它加入了很長的列表,其變位使我能夠從自己的工作中找到意義。在當今時代,這是非常寶貴的,因為每個社會都需要不僅為人民服務和支持,而且要帶來理解和見識的人。也許您不應該認識到這一點,但是我可以向您保證,當我忠於這些價值觀時,我的良心可以在晚上安息,這是很少有有名望或有能力的人負擔得起的。

jueves, 1 de octubre de 2020

Priorizar. Prioritise. 優先考慮。







  Priorizar.

La historia de la ética comienza con una persona enfrentada a un dilema, uno de esos problemas terribles que suelen manifestarse como crisis vital. En un mundo primitivo y arbolado donde todos los seres se mantenían unidos no debió ser fácil alumbrar esa chispa pero al final terminó prendiendo un fuego que nos llega hasta el presente.

Hoy tenemos un problema, parecen muchos pero podemos dejarlo en uno de los grandes. Preferimos nuestro bienestar sobre el de los demás. Así de simple. Como ven no es un asunto nuevo, en el pasado recibió otros nombres y consideraciones negativas: egoísmo, pecados capitales, ingratitud, vicio... Nuestra época lo llama bienestar, y nos lo vende como sinónimo de felicidad, algo bueno, bello, deseable y éticamente impoluto. Nos están mintiendo y es muy difícil darse cuenta porque nadie toma conciencia, sin sufrir, de aquello que le puede hacer perder sus privilegios.

Esto explica que podamos ver los telediarios sin vomitar tras la experiencia, ni experimentar una catarsis o una caída del caballo. Vemos las pateras, los incendios lejanos, las catástrofes ajenas como quien oye llover, corroborando lo miserable que debe ser el dios que permite ese desastre y sonriendo interiormente por estar un día más secos y bajo techo en lugar de empapados como todos esos miserables.

La ética surge como reflexión ante los diversos problemas que sin cesar nos vamos encontrando. De este modo construimos un entramado de valores que nos permitan sostener una vida soportable. Buscamos el bien, la virtud, saber vivir y ser felices o lo que es lo mismo no comernos marrones. Algo que al final resulta inevitable por más dinero, educación o recursos que tengamos. 

Hace unos años fui invitado a un cóctel con reputados científicos y personalidades. Mi amigo Alex Jadad nos fue preguntando a todos qué era lo más importante para nosotros. Empezó con el premio Nobel que tenía al lado y siguió el corro hasta terminar con el camarero. Cuando me llegó el turno no supe qué decirle. Tarde años en poder forjar una respuesta y nunca fue muy sólida dado que hay cuestiones que van mucho más allá de las palabras o de lo que con nuestras fuerzas podemos discurrir. 

Lo más importante va cambiando según las circunstancias como bien sabía Ortega. No es lo mismo para el adolescente que para la madre primeriza, no es igual para el militar en combate que para el hábil comerciante. Por eso hay que ser humilde al responder. Pero hay que responder, pues al hacerlo nos damos permiso para caminar en una dirección y tal vez salirnos del pensamiento único por el que van las muchedumbres tras ese becerro de oro que les promete bienestar. 

En nuestras sociedades las instituciones y los servicios públicos parecen derretirse sin que aparentemente sepamos por qué. La globalización y el mercado nos roban puestos de trabajo dándonos a cambio baratijas. Qué más me da si ser un chaval en paro si sigo viviendo en casa de mis padres, con todas las comodidades y pocas obligaciones, y encima calzo zapatillas de marca y tengo un móvil chulo...

La educación se deteriora lenta, poco a poco. También la sanidad. Todo se convierte en mercancía, los títulos académicos, la salud... La sociedad pierde la capacidad de formarse, educarse integralmente, desarrollar sus habilidades de reflexión e investigación. También delega los cuidados, la atención al enfermo, el manejo de las inconveniencias cotidianas. Si nos pica una avispa iremos sin dudar a urgencias, si nos sale un grano también. Y cada vez vamos más si nos deja el novio o tenemos problemas en el trabajo.

De esta forma todo se va fundiendo en un magma informe fácilmente manipulable por terribles fuerzas que modelan sociedades enteras a placer. Sin la solidez de las instituciones todo se fluidifica como bien apuntó Zygmunt Bauman en sus ensayos y somos apisonados por esa dinámica globalizada que unos llaman capitalismo y otros libre mercado.

Dentro de la sanidad cada cual mira su interés por estamentos y categorías profesionales y dentro de estas a su vez. Jóvenes contra veteranos, médicas contra enfermeras, y todos contra todos. Lo mismo se repite en las demás instituciones lo que produce un estruendo terrible de queja y desazón, impidiendo al mismo tiempo los cambios estructurales que permitan adaptarse al momento presente. 

Estos días vivimos tiempos de epidemia y todo se ha vuelto un poco enloquecido. Los políticos no parecen atinar, la sociedad sigue haciendo lo que buenamente puede y los sanitarios no paramos de apagar fuegos que no nos competen con fuerzas que no tenemos y medios que no llegarán nunca. 

El verbo priorizar es la base de todos los sistemas filosóficos desde el suyo en su casa hasta el mío en mi centro de salud. Por eso en la dificultad es importante centrarnos en lo que de verdad lo merece dejando el resto en un segundo plano. No esperemos que prioricen por nosotros, no nos va a gustar. 





  Prioritise.


The history of ethics begins with a person faced with a dilemma, one of those terrible problems that often manifests itself as a life crisis. In a primitive, tree-lined world where all beings were held together it must not have been easy to light that spark but in the end it set a fire that reaches us to this day.

Today we have a problem, it seems like we have a lot but we can leave it at one of the big ones. We prefer our well-being over that of others. It is as simple as that. As you can see it is not a new issue, in the past it received other names and negative considerations: selfishness, capital sins, ingratitude, vice... Our era calls it well-being, and sells it to us as synonymous with happiness, something good, beautiful, desirable and ethically untainted. We are being lied to and it is very difficult to realize this because no one becomes aware, without suffering, of that which can make them lose their privileges.

This explains why we can watch the news without vomiting after the experience, nor experiencing a catharsis or a fall from the horse. We see the boats full of inmigrants, the distant fires, the catastrophes of others as those who hear the rain, corroborating how miserable the god who allows that disaster must be, and smiling inwardly for being one day drier and more indoor instead of soaking wet like all those miserable ones.

Ethics emerges as a reflection on the various problems that we are constantly encountering. In this way we build a network of values that allow us to sustain a bearable life. We seek the good, the virtue, the way to live better and be happy or what is the same avoid issues. Something that in the end is inevitable no matter how much money, education or resources we have.

A few years ago I was invited to a cocktail party with renowned scientists and personalities. My friend Alex Jadad asked us all what was most important to us. He started with the Nobel Prize winner next to him and continued the run until he finished with the bartender. When it was my turn I didn't know what to say to him. It took me years to forge an answer and it was never very solid since there are questions that go far beyond words or what we can think of with our strength.

The most important thing changes according to the circumstances as Ortega y Gasset knew well. It is not the same for the adolescent as for the first-time mother; it is not the same for the military man in combat as for the skilled trader. That is why it is necessary to be humble when responding. But you have to respond, because by doing so you give yourself permission to walk in one direction and perhaps get out of the single mindedness of the crowds behind that golden calf that promises them wellbeing.

In our societies institutions and public services seem to melt away without us apparently knowing why. Globalisation and the market are stealing jobs from us by giving us trinkets in return. What does it matter to me if I'm an unemployed kid if I still live at home with my parents, with all the comforts and few obligations, and on top of that I wear brand name shoes and have a cool mobile phone...

Education is slowly deteriorating, little by little. So is the National health system. Everything becomes a commodity, academic titles, health... Society loses the ability to train itself, to educate itself integrally, to develop its reflection and research skills. It also delegates care, attention to the sick, the handling of daily inconveniences. If we are stung by a wasp we will go without hesitation to the emergency room, if we get a pimple as well. And we go more and more if our boyfriend leaves us or we have problems at work.

In this way, everything melts into a shapeless magma easily manipulated by terrible forces that shape entire societies at will. Without the solidity of the institutions, everything becomes fluid, as Zygmunt Bauman rightly pointed out in his essays, and we are crushed by the globalised dynamics that some call capitalism and others free market.

Within the health sector, each person is interested in different professional groups and categories, and within these, in turn. Young people against veterans, doctors against nurses, and everyone against everyone. The same thing is repeated in the other institutions which produces a terrible roar of complaint and discontent, preventing at the same time the structural changes that would allow adaptation to the present moment.

These days we live in times of epidemics and everything has become a little crazy. Politicians do not seem to be getting it right, society continues to do what it can, and we health workers keep putting out fires that do not compete with forces we do not have and means that will never come.


The verb to prioritise is the basis of all philosophical systems from yours in your home to mine in my health centre. That's why in the difficulty it's important to focus on what really deserves it, leaving the rest in the background. Let's not expect them to prioritise for us, we're not going to like it.




優先考慮。

自動翻譯,對錯誤感到抱歉。

倫理學的歷史始於面臨困境的人,這是一種可怕的問題之一,常常表現為生命危機。在一個原始的,綠樹成蔭的世界中,所有眾生被凝聚在一起,它一定不是很容易點起火花,但最終它點燃了直到今天的火焰。

今天,我們遇到了一個問題,似乎我們有很多問題,但是我們可以將其留給其中一個大問題。與他人相比,我們更喜歡我們的幸福。它是如此簡單。正如您所看到的,這不是一個新問題,在過去,它收到了其他名稱和負面考慮:自私,死罪,無禮,惡習……我們的時代稱其為幸福,並將其賣給我們,成為幸福的代名詞。 ,美好,美麗,可取且在道德上不受污染的事物。我們被騙了,很難做到這一點,因為沒有人會在沒有痛苦的情況下意識到會使他們喪失特權的那種痛苦。

這就解釋了為什麼我們可以在沒有經歷之後嘔吐的情況下觀看新聞,也不會經歷導瀉或從馬身上摔下來的原因。我們看到滿是移民的船,遙遠的大火,聽見雨聲的其他人的災難,證實了允許災難發生的上帝多麼悲慘,並向內微笑,因為有一天更乾燥,室內更潮濕而不是浸濕像所有那些悲慘的人。

道德的出現反映了我們不斷遇到的各種問題。通過這種方式,我們建立了價值網絡,使我們能夠維持可忍受的生命。我們追求的是美好,美德,更好地生活和幸福的方式,或者是相同的避免問題。最終,無論我們擁有多少金錢,教育或資源,都是不可避免的。

幾年前,我受邀與知名科學家和名人參加雞尾酒會。我的朋友亞歷克斯·賈達德(Alex Jadad)問我們所有對我們來說最重要的事情。他從旁邊的諾貝爾獎獲得者開始,一直到他與調酒師一起結束比賽。輪到我了,我不知道該對他說什麼。我花了多年的時間才提出答案,但從來沒有很紮實,因為有些問題遠遠超出了言語或我們憑自己的能力可以想到的東西。

最重要的事情會根據情況而變化,因為Ortega y Gasset非常了解。青少年和初生母親的情況不同。戰鬥中的軍人與熟練的商人不同。這就是為什麼在回應時必須謙虛。但是您必須做出回應,因為這樣做會讓您自己走一個方向,並且可能擺脫那隻金黃色的小牛犢背後的一心一意,這保證了他們的健康。

在我們的社會中,機構和公共服務似乎已經消失,而我們顯然不知道為什麼。全球化和市場通過給我們小飾品作為回報,從我們那裡搶走了工作。如果我是一個失業的孩子,如果我仍然和父母一起住在家裡,沒有任何舒適感,幾乎沒有義務,那對我有什麼影響,最重要的是,我穿名牌鞋,並擁有涼爽的手機...

教育正在逐步惡化。國家衛生系統也是如此。一切都變成了商品,學歷,健康……社會失去了自我訓練,整體教育,發展思考和研究技能的能力。它還委派護理,照顧病人,處理日常不便。如果我們被黃蜂ung傷,我們也會毫不猶豫地去急診室,如果我們還有丘疹。如果我們的男朋友離開我們,或者我們在工作中遇到問題,我們將走的越來越遠。

這樣,一切都會融化成無定形的岩漿,而岩漿很容易被可怕的力量操縱,從而隨意塑造整個社會。正如齊格蒙特·鮑曼(Zygmunt Bauman)在其論文中正確指出的那樣,如果沒有製度的堅固性,一切都會變得不穩定,我們被全球化的動力所粉碎,有人稱資本主義,另一些人稱自由市場。

在衛生部門內,每個人都對不同的專業組和類別感興趣,而在這些專業組和類別中又感興趣。年輕人反對退伍軍人,醫生反對護士,所有人反對所有人。在其他機構中重複著同樣的事情,這引起了可怕的抱怨和不滿咆哮,同時阻止了結構調整,使之不能適應當下。

這些天,我們生活在流行時期,一切都變得有些瘋狂。政客們似乎並沒有做到正確,社會繼續盡其所能,而且我們的衛生工作者不斷撲滅無法與我們所沒有的力量相抗衡的火勢,這意味著永遠都不會發生。

優先級動詞是從您家到我的醫療中心所有哲學系統的基礎。 這就是為什麼在困難中將重點放在真正應得的東西上而將其餘部分留在後台很重要的原因。 不要期望他們會優先考慮我們,我們不會喜歡

martes, 29 de septiembre de 2020

Saber caer. Knowing how to fall. 知道如何跌倒







Dedicado a Victor Amat.




Los que alguna vez hayan practicado artes marciales saben que lo primero que suele aprenderse es a caer. Y quizá esa habilidad justifique por si misma el esfuerzo de aprender dicha disciplina, aunque hay muchas más como el respeto al oponente, el reconocimiento de que el mayor enemigo suele ser uno mismo, la habilidad de aceptar el miedo y el dolor como ayudantes, aprender a gritar y una larga lista que tal vez desgranemos en otras ocasiones. 

Para caer no hay que hacer gran cosa, pero para caer bien sí. Es preciso dejarse caer. Permitir que la caída fluya en un movimiento que reparta el impacto y no dañe ninguna parte. No es fácil explicarlo en palabras, es necesario practicar. 

Nuestra sociedad líquida ha perdido sus referentes sólidos y eso implica un mayor número de caídas. Algo que nos afecta a todos de una u otra manera. Pero solemos hacerlo mal, no nos gusta caer y renegamos de continuo sin darnos cuenta de que por mucho que protestemos y nos bloqueemos no lo vamos a hacer mejor. 

En el mundo sanitario al que pertenezco son frecuentes las caídas y las magulladuras. Los roces por sobrecarga, los errores mal encajados, los conflictos con pacientes o compañeros... Ahora en la pandemia mucho más al tener que enfrentarnos cada día al doble o triple de asistencias. Hay días que me recuerdan a aquellas películas de Bruce Lee donde incontables malvados rodeaban al héroe que no dejaba de repartir estopa a una endiablada velocidad. Pero yo no llego a ese nivel y en mi película acaban dando caña a un servidor. 

Es común terminar en la lona con el cuerpo agotado y los sentimientos retorcidos. Es común llegar a casa echando humo y tener pesadillas con peleas en las que es imposible salir vencedor.

Me viene el recuerdo de aquel principiante, hace muchos años, con un cinturón blanco entrando en el tatami. Los movimientos básicos, los primeros combates, las caídas. Y acude el reconocimiento de que ese novato sigue aquí hoy con ustedes, tratando de defender una posición con un mínimo de dignidad, sabiendo que son muchos los golpes que van a llover por todos lados. 

Por todo esto me surge compartir con otros muchos compañeros y compañeras un mensaje de ánimo. Con la que está cayendo no hay más remedio de asumir que vamos a comer suelo a cucharadas. Y que será apropiado rescatar nuestros recuerdos infantiles para hacerlo mejor dado que los niños y los gatos suelen disfrutar de esa habilidad que los adultos olvidamos al hacernos rígidos con los años. 







Knowing how to fall


Those who have ever practiced martial arts know that the first thing you usually learn is how to fall. And perhaps that skill alone justifies the effort to learn that discipline, although there are many more benefits such as respect for one's opponent, recognition that one's greatest enemy is usually oneself, the ability to accept fear and pain as helpers, learning to shout, and a long list that we may talk about on other occasion. 

To fall, you don't have to do much, but to fall well, you do. You have to let yourself fall. Allow the fall to flow in a movement that distributes the impact and does not damage any part. It is not easy to explain it in words, it is necessary to practice. 

Our liquid society has lost its solid references and that implies a greater number of falls. Something that affects us all in one way or another. But we tend to do it badly, we don't like to fall and we continually deny ourselves without realising that however much we protest and block ourselves, we are not going to do any better. 

Falls and bruises are common in the health world I belong to. The friction due to overloading, badly fitting mistakes, conflicts with patients or colleagues... Now in the pandemic much more as we have to deal with double or triple assistance every day. There are days that remind me of those Bruce Lee films where countless evil people surrounded the hero who never stopped distributing tow at an unbelievable speed. But I don't get to that level and in my film they end up giving a blow to a server. 

It's common to end up on the ground with a worn-out body and twisted feelings. It's common to come home  torned and have nightmares of fights where it's impossible to win.

I am reminded of that beginner, many years ago, with a white belt entering the tatami. The basic movements, the first fights, the falls. And there is the recognition that this novice is still here with you today, trying to defend a position with a minimum of dignity, knowing that there are many blows that are going to rain down everywhere. 

For all these reasons, I would like to share a message of encouragement with many other colleagues. With this pandemic  there is no choice but to assume that we are going to fall dayly. And that it will be appropriate to rescue our childhood memories in order to do it better since children and cats usually enjoy that skill that we adults forget when we become rigid with age. 







知道如何跌倒

自動翻譯,對錯誤感到抱歉。

那些曾經練過武術的人都知道,您通常學習的第一件事就是如何摔倒。也許僅憑這種技能就可以證明學習該學科的努力是合理的,儘管還有很多好處,例如尊重對手,認識到最大的敵人通常是自己,接受恐懼和痛苦作為幫助者的能力,學會大喊大叫以及我們可能在其他場合談論的一長串清單。

跌倒,您不必做很多,但是跌倒,您可以做。你必須讓自己跌倒。允許跌落以分散衝擊力且不會損壞任何零件的運動流動。用語言解釋它並不容易,需要實踐。

我們的流動社會失去了可靠的參考,這意味著有更多的失敗。以一種或另一種方式影響我們所有人的事物。但是我們往往做得不好,我們不喜歡摔倒,我們不斷否認自己,卻沒有意識到我們進行了多方抗議和封鎖,我們不會做得更好。

瀑布和瘀傷在我所屬的健康世界中很常見。由於超負荷,錯誤的嚴重錯誤,與患者或同事的衝突而引起的摩擦...現在,在大流行中,我們每天必鬚麵對雙倍或三倍的援助,因此情況越來越多。有幾天讓我想起那些布魯斯·李的電影,那裡無數的邪惡人物圍著英雄,他們從未停止以驚人的速度分髮絲束。但是我沒有達到這個水平,在我的電影中,它們最終給服務器造成了打擊。

通常,身體疲憊不堪,感覺扭曲,最終倒在地上。回家飽受折磨,在無法取勝的情況下進行惡夢是很常見的。

我想起了很多年前的那個初學者,一條白色的皮帶進入了榻榻米。基本動作,初戰,跌倒。而且,人們認識到,這個新手今天仍然在您身邊,試圖以最低的尊嚴捍衛自己的職位,並知道到處都會有許多打擊。

由於所有這些原因,我想與其他許多同事分享鼓勵的信息。在這種大流行中,別無選擇,只能假設我們每天都會跌倒。拯救我們的童年記憶以使其更好地進行是適當的,因為兒童和貓通常會喜歡隨著年齡的增長而成年人會忘記的技能。

viernes, 25 de septiembre de 2020

Interpretar. Interpreting. 口譯









Una de las muchas cosas que hemos metido en un baúl junto a religiones, códigos morales y ciertas costumbres tradicionales, ha sido la hermenéutica. Durante muchos siglos se dedicaron grandes esfuerzos a traducir, explicar e interpretar los textos sagrados de las distintas tradiciones, lo que explica que la mayoría de lo exégetas pertenecieran al ámbito clerical. Fue en el último siglo cuando  varios filósofos y pensadores realizaron valiosos aportes que impulsaron la disciplina y la expandieron más allá de la teología. 

Ahora, sin embargo, las personas de a pie no tenemos mucha ayuda a la hora de traducir, explicar o interpretar lo que nos está pasando como sociedad. Recibimos un enorme caudal de información pero no viene acompañada de su correspondiente análisis, y el que emiten periodistas, contertulios o supuestos expertos no parece servirnos de gran cosa. 

Cada época ha tenido una narrativa que la ha sustentado basada en una cosmología y una antropología. El ser humano era una criatura entre el cielo y el suelo con un sentido y un deber. Los guardianes de estas narrativas han sido durante siglos las religiones. La crisis del ámbito religioso ha supuesto una pérdida de asideros para muchos que han perdido su narrativa de referencia familiar, local o social y no la han podido sustituir por otra consistente. 

Es cierto que hay numerosas narrativas laicas, ateas o científicas, nacionalismos, populismos y partidismos, pero no son de talla universal, pueden servir a algunos pero no a todos. Y que tendremos que asumir que la narrativa digamos oficial, o asumida por la mayoría, basada en el libre mercado, el consumo y la búsqueda del bienestar no da respuesta a las cuestiones básicas existenciales.  

Por otro lado experimentamos en estos momentos un cambio global que es muy difícil de explicar desde dentro del sistema. Hay que tomar distancia para conseguir cierta perspectiva. 

Intentaré explicarlo poniendo como ejemplo la llegada de barcos europeos a territorios americanos o asiáticos remotos. Al entrar en contacto dos culturas diferentes se produjo una reacción explosiva de intercambio similar a poner dos medios químicos diferentes separados por una membrana. Los iones y sales comienzan un baile de un lado a otro hasta que la situación queda de nuevo en equilibrio. Mientras más diferencia cultural el proceso es más violento. 

En nuestro tiempo pasa lo mismo desde que empezó el proceso de globalización en la segunda mitad del siglo pasado. El mundo no globalizado de nuestros abuelos, que vivieron en una dictadura con sus correspondientes narrativas, saltó por los aires con los cambios políticos, sociales y económicos que vinieron después. Los más mayores son testigos de excepción y nadie les está pidiendo ayuda para tratar de entender qué valores vivieron entonces y qué nos está faltando ahora. 

La globalización ha hecho que mejoremos en lo económico, tengamos mejores coches, un móvil en el bolsillo, tecnología y pantallas por doquier y un infinito catálogo de entretenimiento. Pero al igual que esos conquistadores con sus armaduras y sus barcos llenaban las manos de los ingenuos lugareños con baratijas, el verdadero oro se lo siguen llevando y los trabajos desaparecen de nuestro entorno por arte de magia para aparecer en remotos lugares invisibles pero cada vez más poderosos que se están constituyendo como nuevo centro del imperio. También desaparecen los mejores trabajadores, los más dotados, atraídos como abejas a nuevos prados llenos de flores y oportunidades. 

Las fuerzas del mercado y la globalización son inmisericordes. Tienden a destrozar las instituciones públicas y las redes de soporte de la sociedad donde posan las manos. Mientras menos servicios públicos y más desigualdad social haya mejor para sus intereses, venderán más y harán más esclavos. Porque esa es la idea, no hay imperio que no se sostenga sin esclavos, aunque la palabra no sea políticamente correcta. 

La defensa de las sociedades europeas, entre otras, es la emisión de deuda para ir tapando los agujeros y las grietas que van apareciendo. Pero es una huída hacia adelante, todos saben que llegará un punto en el que no será posible seguir jugando en esa dirección. Se está comprando tiempo ante un desastre de grandes proporciones que nadie quiere ni imaginar. El problema es que los retos del cambio climático, el modelo extractivo de relación con el entorno, la falta de conciencia ecológica y de respeto a otras especies, el abuso de combustibles fósiles y sobre todo el egoísmo y la ignorancia humanas nos están llevando a un callejón sin salida. 

En esas estamos cuando aparecen una pandemia de grandes proporciones que se lo lleva todo por delante, dado que no hay sistema sanitario que sea capaz de controlarla, y todo parece saltar por los aires. Nos damos cuenta de lo vulnerables que somos y lo fácil que es perder la salud o la vida. Nos damos cuenta de la levedad de nuestros derechos y libertades, de lo rápido que desparecen y de lo mucho que valen cuando no los tenemos. Nos damos cuenta de que como sociedad somos muy limitados, no conseguimos entendernos, ponernos de acuerdo ni trabajar unidos. Nos damos cuenta de que es más fácil insultar al que piensa distinto que tratar de escucharle y ponernos después a su lado para apagar el fuego que nos amenaza a ambos. Nos damos cuenta de la fragilidad de nuestras instituciones, incapaces de dar una respuesta suficiente ante cualquier reto que se salga del follón habitual. 

La impotencia y el enfado caracterizan hoy al ciudadano medio que ve como todo arde a su alrededor sin que aparentemente pueda hacer gran cosa, mientras le escatiman derechos y servicios públicos delante de sus narices. Sin embargo sí hay algo importante que todos podemos hacer: para un momento y pensar. Darnos cuenta de qué es importante para cada cual, darnos cuenta de cómo nos relacionamos con nuestra comunidad y cómo podríamos mejorar esa relación. Darnos cuenta de que el bien común tal vez sea más importante que el personal. Darnos cuenta de que si no aportamos valor, trabajo, reflexión, ayuda, conciencia y compasión a los que nos rodean, tal vez seamos responsables de lo que está pasando. 

Nos va a tocar reiniciar muchas cosas, para ello será imprescindible entender lo que pasa. Si una vez comprendido queremos ayudar habrá que hacerlo con el modo de vida, con nuestra forma de tratar al entorno y a los demás, con una visión que ponga en el centro el bien común y sea respetuosa con el medio. 

Seguramente para este proceso necesitemos nuevas narrativas que beban de las antiguas, y mantener una hermenéutica que nos ayude a ir explicando el caos, que invariablemente se acercará a nosotros. 







Interpreting


One of the many things we have put in a boot along with religions, moral codes and certain traditional customs, has been hermeneutics. For many centuries, great efforts were made to translate, explain and interpret the sacred texts of the different traditions, which explains why most of the exegetes belonged to the clerical sphere. It was during the last century that several philosophers and thinkers made valuable contributions that boosted the discipline and expanded it beyond theology. 

Now, however, we ordinary people do not have much help in translating, explaining or interpreting what is happening to us as a society. We receive an enormous amount of information but it is not accompanied by a corresponding analysis, and the information issued by journalists, tv tertulians or supposed experts does not seem to be of much use to us. 

Each era has had a narrative that has sustained it based on a cosmology and an anthropology. The human being was sensed as a creature between heaven and earth with a sense and a duty. The guardians of these narratives have for centuries been the religions. The crisis in the religious sphere has meant a loss of grip for many who have lost their narrative of family, local or social reference and have not been able to replace it with a consistent one. 

It is true that there are many secular, atheistic or scientific narratives, nationalisms, populisms and partisanships, but they are not universal in stature, they may serve some but not all. And that we will have to assume that the narrative we say is official, or assumed by the majority, based on the free market, cree consumption and the search for well-being does not provide answers to basic existential questions.  

On the other hand, we are currently experiencing a global change that is very difficult to explain from within the system. We have to take a step back in order to get some perspective. 

I will try to explain this by giving the example of the arrival of European ships in remote American or Asian territories. When two different cultures came into contact, an explosive exchange reaction took place, similar to putting two different chemical media separated by a membrane. The ions and salts start a dance from one side to the other until the situation is in balance again. The more cultural difference the process is more violent. 

The same thing has happened in our time since the process of globalisation began in the second half of the last century. The non-globalised world of our grandparents, who lived in the spanish dictatorship with its corresponding narratives, was blown up by the political, social and economic changes that followed. The elderly are exceptional witnesses and no one is asking them for help in trying to understand what values they lived by then and what we are lacking now. 

Globalisation has made us better off economically, with better cars, a mobile phone in our pockets, technology and screens everywhere and an infinite catalogue of entertainment. But just as those conquerors with their armour and their ships filled the hands of the naïve villagers with trinkets, real gold continues to be taken away and jobs disappear from our surroundings by magic to appear in remote, invisible but increasingly powerful places that are becoming the new centre of the empire. The best workers, the most gifted, also disappear, attracted like bees to new meadows full of flowers and opportunities. 

Market forces and globalisation are merciless. They tend to destroy the public institutions and the support networks of society where they lay their hands. The fewer public services and the more social inequality there is, the better for their interests, the more they will sell and the more they will enslave. Because that is the idea, there is no empire that cannot be sustained without slaves, even if the word is not politically correct. 

The defence of European societies, among others, is the issuance of debt to fill in the holes and cracks that are appearing. But it is a flight forward; everyone knows that a point will come when it will no longer be possible to play in that direction. It is buying time in the face of a disaster of great proportions that nobody wants to imagine. The problem is that the challenges of climate change, the extractive model of relationship with the environment, the lack of ecological awareness and respect for other species, the abuse of fossil fuels and above all human selfishness and ignorance are leading us down a blind alley. 

This is where we are when a major pandemic appears and takes everything with it, as there is no health system capable of controlling it, and everything seems to be blown up. We realize how vulnerable we are and how easy it is to lose our health or our lives. We realize how light our rights and freedoms are, how quickly they disappear and how much they are worth when we don't have them. We realise that as a society we are very limited, we cannot understand each other, agree or work together. We realise that it is easier to insult someone who thinks differently than to try to listen to him and then stand by him to put out the fire that threatens us both. We realise the fragility of our institutions, unable to respond sufficiently to any challenge that goes beyond the usual mess. 

Powerlessness and anger characterise today's average citizen who sees everything burning around him without him being able to do much apparently, while rights and public services are being squeezed out from under his nose. However, there is something important that we can all do: stop for a moment and think. Realise what is important to each of us, realise how we relate to our community and how we could improve that relationship. Realise that the common good may be more important than the staff. To realise that if we do not bring value, work, reflection, help, awareness and compassion to those around us, we may be responsible for what is happening. 

We are going to have to restart many things, and to do this it will be essential to understand what is happening. If, once we understand, we want to help, we must do so with our way of life, with our way of treating the environment and others, with a vision that puts the common good at the centre and is respectful of the environment. 

Surely for this process we need new narratives that drink from the old ones, and maintain a hermeneutic that helps us to explain the chaos, which will invariably come to us. 








口譯


詮釋學是我們與宗教,道德準則和某些傳統習俗一起投入的眾多事物之一。許多世紀以來,人們為翻譯,解釋和解釋不同傳統的神聖文本付出了巨大的努力,這解釋了為什麼大多數的祖籍都屬於文書領域。在上個世紀中,幾位哲學家和思想家做出了寶貴的貢獻,從而推動了該學科的發展,並將其擴展到了神學之外。

但是,現在,我們普通百姓在翻譯,解釋或解釋我們作為一個社會正在發生的事情時並沒有太多幫助。我們收到了大量的信息,但是沒有相應的分析,而且新聞工作者,電視專家或所謂專家發布的信息對我們似乎沒有多大用處。

每個時代都有自己的敘述,這些敘述基於宇宙學和人類學而得以維持。人們被感知為天地之間的生物,具有一種理性和責任感。這些敘事的守護者幾個世紀以來一直是宗教。宗教領域的危機意味著許多人失去了對家庭,當地或社會參照的敘述,而無法用一貫的敘述代替它,這使他們失去了控制。

的確,有許多世俗的,無神論的或科學的敘述,民族主義,民粹主義和黨派立場,但它們在地位上並不普遍,它們可以為部分但並非全部服務。而且,我們將不得不假設,我們所說的敘述是官方的,或者是由大多數人根據自由市場,平民消費和對福利的追求而得出的,並不能回答基本的存在性問題。

另一方面,我們當前正在經歷一個全局變化,很難從系統內部進行解釋。我們必須退後一步以獲得一些觀點。

我將通過舉例說明歐洲船隻抵達偏遠的美國或亞洲領土的方式來對此進行解釋。當兩種不同的培養物接觸時,發生了爆炸性交換反應,類似於使兩種不同的化學介質被膜隔開。離子和鹽從一側開始跳動到另一側,直到情況再次達到平衡。文化差異越大,過程就越暴力。

自上世紀下半葉全球化進程開始以來,在我們時代發生了同樣的事情。我們祖父母的非全球化世界,以其相應的敘述生活在西班牙的獨裁統治之中,隨後的政治,社會和經濟變化令他們為之震驚。老年人是傑出的見證人,沒有人要求他們提供幫助,以試圖了解他們當時所生活的價值觀以及我們現在所缺乏的價值觀。

全球化使我們在經濟上得到了改善,有了更好的汽車,口袋裡的手機,無處不在的技術和屏幕以及無窮無盡的娛樂節目。但是,就像那些征服者帶著裝甲和船隻將小飾品裝滿幼稚的村民的手一樣,真正的金子繼續被奪走,工作從魔咒中消失在我們周圍的環境中,出現在偏遠,無形但越來越強大的地方,正成為帝國的新中心。最優秀,最有才華的工人也消失了,像蜜蜂一樣被吸引到開滿鮮花和機會的新草地上。

市場力量和全球化是無情的。他們傾向於摧毀公共機構和他們所處的社會支持網絡。公共服務越少,社會不平等越多,他們的利益越好,他們就會賣得越多,他們就會被奴役的越多。因為這是這個主意,所以即使沒有政治上的正確性,也沒有沒有奴隸就無法維持的帝國。

除其他外,捍衛歐洲社會是發行債務來填補正在出現的漏洞和裂縫。但這是前進的一步。大家都知道,當不再有可能朝那個方向前進時,就會出現一個問題。面對無人想像的巨大災難,這是在爭取時間。問題在於,氣候變化的挑戰,與環境的關係的提取模式,缺乏生態意識和對其他物種的尊重,化石燃料的濫用以及最重要的是人類的自私和無知使我們走上了一條小巷。

當大流行出現並帶走一切大流行時,我們就在這裡,因為沒有能夠控制它的衛生系統,而且一切似乎都炸毀了。我們意識到自己是多麼脆弱,失去健康或生命的難易程度。我們意識到我們的權利和自由是多麼的光明,它們消失的速度有多快,而當我們沒有這些權利和自由時它們有多少價值。我們意識到,作為一個社會,我們非常有限,我們無法相互了解,達成共識或共同努力。我們意識到,侮辱一個有不同想法的人比試圖聽他說話然後站在他旁邊撲滅威脅我們雙方的火力要容易得多。我們意識到我們機構的脆弱性,無法對任何超出常規困境的挑戰做出充分反應。

無能為力和憤怒是當今普通公民的特徵,他們看到周圍的一切都在燃燒,而他卻無能為力,而權利和公共服務卻從他的鼻子底下被擠出。但是,我們都可以做一些重要的事情:停下來思考一下。意識到什麼對我們每個人都很重要,意識到我們如何與我們的社區聯繫以及如何改善這種關係。意識到共同利益可能比員工更重要。要意識到如果我們不給周圍的人帶來價值,工作,反思,幫助,意識和同情心,我們可能會對正在發生的事情負責。

我們將不得不重新啟動許多事情,並且要做到這一點,必須了解正在發生的事情。如果一旦我們理解了,我們想提供幫助,就必須以我們的生活方式,對待環境和他人的方式,以共同利益為中心並且尊重環境的願景來做到這一點。

當然,在此過程中,我們需要新的敘事方式,以舊的敘事方式為基礎,並保持一種詮釋學,以幫助我們解釋混亂局面,而混亂局面將不可避免地出現。


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