sábado, 13 de febrero de 2021

Biografía de la luz, Pablo d’Ors lo consigue de nuevo. Biography of light, Pablo d'Ors succeeds again. 光之傳,巴勃羅·德·奧爾斯再次成功。


 


Pablo d’Ors es sacerdote y escritor. De los siete libros suyos que habré leído este es el que en mi opinión lleva más al extremo ambos carismas al regalarnos una obra maestra que se atreve a hacer algo que muy pocos han conseguido, acercarnos a los evangelios de una forma que nos toque el corazón y no nos haga salir huyendo. 


Antes de empezar merece la pena leer el prólogo y el epílogo. En el primero nos dirán que lo escrito sigue una triple perspectiva: existencial, meditativa y artística. En el segundo nos confiesan que el texto es fruto de un periodo de desierto y enfermedad del que consigue salir airoso gracias al don que ha descubierto en sus muchos años de búsqueda y oración. Un don que revolotea sobre las aguas de cada capítulo. 


Hay que ser audaz para plantear una catequesis en el mundo actual, hinchado de sí mismo, donde no parece haber espacio para las antiguas tradiciones.  Y la originalidad parte de algo evidente, solo nos transforma lo que conseguimos sentir profundamente. El autor lo sabe por su propia vivencia y se nos ofrece como vaso de barro para escanciarnos un vino excelente que no es de su propiedad. Él lo ha catado, como han hecho los místicos que el mundo ha conocido, y sabe bien de lo que es capaz. 


Como médico sé de primera mano que no es fácil atravesar los desiertos de dificultad que inevitablemente nos toca acometer. En esos momentos la fe de cada cual es una potente aliada pero mucho más lo es la experiencia y la propia vivencia. Por eso merece la pena conocer y viajar, en este caso de nuevo a Palestina con unos protagonistas que aparentemente la historia ha alejado de nosotros pero que según leemos en el texto todos llevamos más dentro de lo que nos gustaría reconocer.


En un tiempo de sombras y de miedo como el nuestro viene bien que alguien rescate la luz y la convierta en biografía, narración de vida, abriéndonos otra oportunidad para entender. 





Biography of light, Pablo d'Ors succeeds again.


Pablo d'Ors is a priest and a writer. Of the seven books of his that I have read, this is the one that in my opinion takes both charismas to the extreme by giving us a masterpiece that dares to do something that very few have managed to do, to bring us closer to the Gospels in a way that touches our hearts and does not make us run away. 

Before beginning, it is worth reading the prologue and epilogue. In the first we are told that what is written follows a triple perspective: existential, meditative and artistic. In the second, they confess that the text is the fruit of a period of desert and illness from which he manages to emerge gracefully thanks to the gift he has discovered in his many years of searching and prayer. A gift that flutters over the waters of each chapter. 

One has to be daring to propose a catechesis in today's world, bloated with itself, where there seems to be no room for the old traditions.  And originality starts from something obvious: we are only transformed by what we manage to feel deeply. The author knows this from his own experience and offers himself to us as an earthenware bowl to pour us an excellent wine that is not his own. He has tasted it, as have the mystics the world has known, and knows well what it is capable of. 

As a doctor, I am well aware that it is not easy to cross the deserts of difficulty that we inevitably have to face. At such times, one's faith is a powerful ally, but experience and one's own experience are even more so. That is why it is worth getting to know and travelling, in this case once again to Palestine, hand in hand with protagonists whom history has apparently distanced from us, but who, as we read in the text, we all carry more inside us than we would like to recognise.

In a time of shadows and fear like ours, it is good that someone rescues the light and turns it into a biography, a narration of life, opening up another opportunity for us to understand. 






光之傳,巴勃羅·德·奧爾斯再次成功。


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。


Pablo d'Ors是一位牧師兼作家。在我讀過的七本書中,我認為這是一種將兩種魅力都發揮到極致的方法,它給了我們一部傑作,敢於做很少有人能做的事,使我們更接近福音以一種觸動我們的心並且不會使我們逃跑的方式。


在開始之前,值得閱讀序言和結語。首先,我們被告知所寫的內容具有三重視角:存在性,冥想性和藝術性。在第二篇文章中,他們承認這段經文是一段荒漠和疾病時期的果實,由於他在多年的搜尋和祈禱中發現的天賦,他得以從中優雅地出現。飄揚在每一章的水面上的禮物。


在當今世界,人們不得不大膽提出自己的小題詞,而這似乎並沒有保留舊傳統的空間。獨創性從顯而易見的東西開始:我們只因我們能深刻感受到的東西而改變。作者從自己的經驗中知道這一點,並把自己作為陶器獻給我們,為我們倒出了他所不喜歡的優質葡萄酒。他品嚐了它,就像世界上的神秘主義者一樣,並且非常了解它的能力。


作為一名醫生,我深知要克服我們不可避免要面對的困難並非易事。在這樣的時候,一個人的信仰是一個強大的盟友,但是經驗和一個人自己的經驗更是如此。這就是為什麼值得認識和旅行,在這種情況下,再一次與巴勒斯坦人結識,他們與主角顯然歷史與我們相距遙遠,但正如我們在課文中所讀到的那樣,我們內心深處比我們想認識到。


在像我們這樣的陰影和恐懼的時代,有人搶救出來的光並將其變成傳記,生活敘事,為我們提供了另一個理解的機會,這是一個好習慣。


lunes, 1 de febrero de 2021

La dignidad de Marta Sánchez-Celaya. The dignity of Marta Sánchez-Celaya. 瑪爾塔·桑切斯·塞拉亞的尊嚴

 


Créditos de imagen: Comunidad de Madrid



No hay duda de que las cosas van deprisa, tampoco de que llevamos muchos meses repitiendo la misma melodía como en un eterno día de la marmota. Curvas que suben, curvas que bajan, medidas oficiales por un lado, descontrol social por otro. Y en medio del lío unos sanitarios cada vez más bloqueados por unas circunstancias desbordantes.

En los centros de salud de Madrid hemos sufrido, no lo voy a negar. Hemos tenido que lidiar con toros mucho más bravos que los habituales. Ante la excepcionalidad de la pandemia tratamos de aportar alternativas, ideas, proyectos, posibilidades. La administración hizo oídos sordos hasta que la situación se hizo insostenible y empezaron a sonar tambores de huelga. Ahí por fin reaccionaron dando la vuelta a una carta que tenían en la manga: el plan estratégico de Atención Primaria 2020-2023.

Anunciaron un paquete de medidas retributivas, de organización, incremento de plantillas y flexibilización de horarios, así como un monto de inversión de 80 millones. Un mes más tarde la gerente de Atención Primaria pide su cese y deja el puesto. Cuatro meses después seguimos sin saber nada del acuerdo de marras: ni aumento retributivo, ni incremento de plantillas (salvo los "gestores covid") ni nada de nada.

Los sindicatos están mosqueados pero aquí nadie mueve ficha. Salvo los propios sanitarios cuyo goteo de bajas, excedencias o cambios de trabajo sigue lento pero constante. ¿Hay que dimitir como signo de dignidad? ¿Quedan posibilidades de mejora?

La cosa está difícil. Seguramente veamos que el dinero prometido se gasta en construir algunos centros de salud y mejorar otros dado que gastar en ladrillo tiene más beneficio político que hacerlo en personas. Y a la ciudadanía a estas alturas le da lo mismo casi todo, bastante problemas tiene como para preocuparse por la situación de sus sanitarios. 




The dignity of Marta Sánchez-Celaya


 There is no doubt that things are moving fast, nor is there any doubt that we have been repeating the same tune for many months as if it were an eternal groundhog's day. Curves going up, curves going down, official measures on the one hand, social unrest on the other. And in the middle of the mess, healthcare workers are increasingly blocked by circumstances that are overwhelming.

In the health centres of Madrid we have suffered, I will not deny it. We have had to deal with much fiercer bulls than usual. Faced with the exceptional nature of the pandemic, we tried to come up with alternatives, ideas, projects, possibilities. The administration turned a deaf ear until the situation became untenable and the drums of strike action began to beat. Then they finally reacted by turning over a card they had up their sleeve: the strategic plan for primary care 2020-2023.

They announced a package of remuneration and organisational measures, an increase in staffing levels and more flexible working hours, as well as an investment of 80 million euros. One month later, the manager of Primary Care asked for her resignation and left her post. Four months later we still know nothing about the agreement: no increase in pay, no increase in staff (except for the "covid managers") and nothing at all.

The unions are angry, but nobody is making a move here. Except for the health workers themselves, who are still slowly but steadily taking sick leave or job changes. Should they resign as a sign of dignity? Is there any chance of real improvement?

Things are difficult. We will probably see that the money promised is spent on building some health centres and improving others, given that spending on bricks is more politically beneficial than spending on people. And at this point it is almost all the same to the citizens, they have enough problems without worrying about the situation of their health care professionals. 





瑪爾塔·桑切斯·塞拉亞的尊嚴


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。


 毫無疑問,事情發展很快,也毫無疑問,我們重複了同樣的曲調已經好幾個月了,彷彿那是永恆的土撥鼠日。曲線上升,曲線下降,一方面是官方措施,另一方面是社會動盪。而且在混亂中,醫護人員越來越多地被壓倒性的環境所阻擋。


在馬德里的醫療中心,我們遭受了痛苦,我不會否認這一點。我們不得不面對比以往更激烈的公牛。面對大流行的特殊性質,我們試圖提出替代方案,想法,項目和可能性。當局充耳不聞,直到局勢變得難以為繼,罷工行動的鼓聲開始被擊敗。然後,他們終於做出了反應,交出了一張袖手旁觀的卡片:《 2020-2023年初級保健戰略計劃》。


他們宣布了一攬子薪酬和組織措施,增加人員配備和更靈活的工作時間,並投資8000萬歐元。一個月後,基層醫療服務的經理要求她辭職,並辭去了職務。四個月後,我們對該協議仍然一無所知:工資沒有增加,人員沒有增加(“共同管理者”除外),什麼也沒有。


工會很生氣,但沒人在這裡採取行動。除了醫護人員本人,他們仍在緩慢而穩定地請病假或換工作。他們應該辭職以表示尊嚴嗎?有沒有真正改善的機會?


事情很難。我們可能會看到,承諾的資金將用於建設一些醫療中心和改善其他醫療中心,因為在磚頭上的支出比在人身上的支出更具政治利益。在這一點上,公民幾乎都一樣,他們有足夠的問題而不必擔心醫療專業人員的狀況。



Dibujo de Mónica Lalanda para Acta Sanitaria


martes, 26 de enero de 2021

Aprender del fracaso de la Atención Primaria. Learning from the drowning of Primary Care. 從基層醫療失敗中學習





Estos días unos compañeros hicieron una manifestación en Twitter anunciando (de nuevo) el fallecimiento de la Atención Primaria en una muestra de dolor por la situación de penosidad que sus profesionales llevan sufriendo demasiado tiempo. 


La pandemia parece haber dado la puntilla a un sistema que ya estaba en las últimas y que incluso con la que está cayendo nadie parece querer cambiar, reforzar,  redimensionar o mejorar. 


Quizá podamos plantear la posibilidad de contemplar lo que tenemos delante y aprender de ello. Es la historia de un fracaso, es cierto, pero también lo es que hay dignidad en ese hundimiento como la ha habido en otros muchos antes. 


Probablemente sea correcto decir que en este asunto hemos fallado todas las partes implicadas. Los profesionales por no haber sabido hacernos valer, los gestores por haber maltratado a los anteriores, los políticos por no haber querido invertir ni priorizar el servicio y los ciudadanos por haber sobreusado una sanidad que bien es cierto se ha dejado sobreusar. 


Y lo malo de esta historia es que si una institución pública se malogra ya saben ustedes lo que pasa, el mercado termina abduciéndola e imponiendo sus reglas. En el caso sanitario va a haber muchos perdedores, en concreto la totalidad de los actores excepto los accionistas de los servicios privados que terminen haciéndose con el mango de la sartén. 


Tengo cerca grandes profesionales que están sufriendo como nunca antes lo habían hecho con un día a día insufrible por la sobrecarga, la pérdida de horizonte y la desesperanza. Sin liderazgo, sin gestores comprometidos, sin salida a la vista. Tengo cerca una sociedad que está recibiendo de lo lindo. Ni unos ni otros son conscientes de que pese a la samanta de palos que reciben lo peor es un tren que se acerca a gran velocidad, como bien decía el filósofo Žižek hace unos días en relación al cambio climático. Pero no nos pongamos trágicos, estábamos hablando de aprender y para esto vamos a tener que mirar donde más duele, a los mimbres de una sociedad cada vez más depauperada, individualizada y dependiente. Y viendo la herida hacernos preguntas, ¿cómo curar tanta complejidad? ¿Quién debe meter el bisturí para desbridar las partes muertas? ¿Quién proveerá cuidados? ¿Por dónde empezar?...


Tras una mañana atendiendo a una multitud de pacientes con covid y sus correspondientes contactos no tengo la seguridad de haber actuado bien con algún caso. A nadie importarán mis desvelos, ni agobios. Y eso quizá sea lo más dramático, por que quizá llegue un día en que a ningún sanitario le merezca la pena desvelarse. 











Learning from the drowning of Primary Care



A few days ago, some colleagues made a demonstration on Twitter announcing (once again) the demise of Primary Care in a show of grief for the situation of hardship that its professionals have been suffering for too long. 


The pandemic seems to have put the final nail in the coffin of a system that was already on its last legs and which, even with the current crisis, nobody seems to want to change, reinforce, resize or improve. 


Perhaps we can consider the possibility of looking at what is in front of us and learning from it. It is the story of a failure, it is true, but it is also true that there is dignity in this collapse as there has been in many others before. 


It is probably correct to say that all parties involved have failed in this affair. The professionals for not having known how to assert ourselves, the managers for having mistreated the previous ones, the politicians for not having wanted to invest or prioritise the service and the citizens for having overused a healthcare system which, it is true, has allowed itself to be overused. 


And the bad thing about this story is that if a public institution fails, you know what happens: the market ends up abducting it and imposing its rules. In the case of healthcare, there are going to be many losers, in particular all the actors except the shareholders of the private services that end up getting the handle of the frying pan. 


I am close to great professionals who are suffering as never before with an insufferable day to day life of overload, loss of horizon and hopelessness. Without leadership, without committed managers, with no way out in sight. I am close to a society that is on the receiving end. Neither one nor the other is aware that despite the samanta of blows they are receiving, the worst is a train that is approaching at great speed, as the philosopher Žižek rightly said a few days ago in relation to climate change. But let's not get tragic, we were talking about learning and for this we are going to have to look where it hurts the most, at the fabric of an increasingly impoverished, individualised and dependent society. And looking at the wound we ask ourselves questions: how to heal so much complexity? Who should put the scalpel in to debride the dead parts? Who will provide care? Where to start?....


After a morning of caring for a multitude of covid patients and their corresponding contacts, I am not sure if I have done well with two of them. No one will care about my sleeplessness, no one will care about my stresses and strains. And that is perhaps the most dramatic thing, because perhaps there will come a day when it will not be worthwhile for any doctor worring about.







從基層醫療失敗中學習


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。


幾天前,一些同事在Twitter上進行了一次示威,宣布(再次)初級保健的消亡,以示對其專業人士長期遭受苦難的狀況表示悲痛。


這場大流行似乎已經將棺材釘在了已經死了的棺材上,即使在當前的危機中,似乎也沒有人願意改變,加強,調整或改善。


也許我們可以考慮觀察眼前的事物並從中學習的可能性。這是一個失敗的故事,這是事實,但也確實如此,這次崩潰就像過去許多其他事件一樣有尊嚴。


可以肯定地說,所有當事方都沒有成功。專業人員,他們不知道如何維護自己的實力;經理,他們對以前的員工不滿意;政客,他們不想投資或優先考慮服務;公民,他們過度使用了醫療系統,這是事實,這已經允許被過度使用。


這個故事的壞處在於,如果公共機構破產,您就會知道會發生什麼:市場最終會綁架它並強加其規則。就醫療保健而言,將會有很多失敗者,特別是所有參與者,除了私人服務業者的股東以外,這些人最終都得到了煎鍋的幫助。


我接近偉大的專業人員,他們承受著前所未有的痛苦,每天的生活超負荷,視野開闊和絕望。沒有領導,沒有執著的管理者,就沒有出路。我接近接收端的社會。彼此都不知道,儘管他們受到了打擊,但最糟糕的是火車正以極快的速度駛近,正如哲學家日澤克(幾天前就氣候變化問題)正確地說的那樣。但是,讓我們不要悲劇,我們正在談論學習,為此,我們將不得不看待日益貧困,個體化和依賴性強的社會所帶來的最大傷害。看著傷口,我們問自己一個問題:如何治愈這麼多的複雜性?誰應該用手術刀清除死角?誰來提供護理?從哪兒開始?....


經過一整天的護理,他們照顧了許多狂熱的患者及其對應的聯繫人,我不確定我是否對他們中的任何一個都做得很好。沒有人會關心我的失眠,沒有人會關心我的壓力和壓力。那也許是最戲劇性的事情,因為也許有一天會有一天,衛生保健系統中沒有人值得擔心。


domingo, 24 de enero de 2021

“A la mierda” "To hell with it" “去死吧”






La historia se repite, eso lo sabemos. Sin embargo es duro asumir que lo haga tan rápido. Vamos a terminar enero como en los peores momentos de la primera ola del año pasado y eso va a pesar a muchos, en especial a los sanitarios de primera línea como buenos costaleros que somos de esta Semana Santa nacional que estamos viviendo. No es plato de gusto ver como las cifras empeoran cada semana, como en los centros de salud no paramos de diagnosticar nuevos casos, como los hospitales se van llenando de enfermos y las UCIs también.


El año pasado nos pilló desprevenidos, no teníamos ni siquiera mascarillas ni equipos de protección. Este vamos regular dado que la vacunación sigue un ritmo más lento que un virus al que el invierno da alas. Al final tendremos confinamiento duro, llevo tiempo diciéndolo. Mientras tanto la ciudadanía se echa las manos a la cabeza por lo que significa esa posibilidad que no quiere ver ni en pintura y los sanitarios también por ver retrasado lo que para nosotros es evidente. No hay sanidad que pueda soportar una pandemia desbocada mientras no se limite drásticamente la movilidad. Los políticos tendrán que plantear límites para evitar las llamas tal y como pasa en el Reino Unido donde el confinamiento es ya un hecho. 


A mi nivel de centro de salud voy viendo que el grado de mosqueo general sigue aumentando al no verse correspondidos los esfuerzos que llevamos meses desarrollando con una carga de trabajo descomunal y un nivel de estrés y preocupación extraordinario con el comportamiento social de nuestros conciudadanos y mucho menos con el de nuestros dirigentes y responsables directos. Es verdad que mucha gente es responsable e incluso se pasa de frenada con un autoconfinamiento que ya lleva meses. Pero también lo es que otros hacen de su capa un sayo y no atienden razones. Conductas de riesgo en hostelería, reuniones caseras multitudinarias, fiestas a go go, discotecas, encuentros varios, fumeteo grupal sin mascarilla, mal uso de las mismas y una larga lista de funestas posibilidades. Quizá la peor no confinarse ante síntomas catarrales o ante un contacto estrecho. “Total a mí no me va a tocar” piensan muchos. Pues al final toca, claro que toca. Y le toca a los más mayores, los más débiles, los más vulnerables. Toca también a los adolescentes y jóvenes, toca a los niños y niñas, a trabajadores, a estudiantes, a ricos y pobres. Miles cada semana con premio seguro, miren los datos y gráficas que tienen delante. Toca. 


Por eso me viene a la cabeza aquel enfado de Fernando Fernán Gómez que más de uno se habrá quedado con ganas de verbalizar alguna vez. Que una sociedad permita que sus sanitarios acaben odiando lo que hacen y a sus pacientes no es inteligente. En el Reino Unido lo saben, ¿y aquí?.







"To hell with it"





History repeats itself, we know that. However, it is hard to assume that it will do so so quickly. We are going to end January as in the worst moments of the first wave of last year and that is going to weigh on many, especially the frontline health workers as good costaleros that we are of this national Holy Week that we are living. It is no pleasure to see how the figures are getting worse every week, how the health centres are constantly diagnosing new cases, how the hospitals are filling up with patients and the ICUs too.


Last year we were caught unawares, we didn't even have masks or protective equipment. This year we are doing slightly better because vaccination is going at a slower pace than a virus that has been given wings by the winter. In the end, we will have hard confinement, I have been saying that for a long time. In the meantime, the public is throwing its hands up in the air because of what this possibility means, which it does not want to see in the slightest, and so are the health workers because they are seeing what is obvious to us being delayed. There is no healthcare system that can withstand a runaway pandemic until mobility is drastically limited. Politicians will have to set limits to avoid the flames as is happening in the UK where confinement is already a fact of life. 


At my level as a rural health centre, I can see that the degree of general annoyance continues to increase as the efforts we have been making for months with an enormous workload and an extraordinary level of stress and concern about the social behaviour of our fellow citizens, let alone that of our leaders and those directly responsible, are not being reciprocated. It is true that many people are responsible and even go overboard with a self-confinement that has been going on for months. But it is also true that others are making a fool of themselves and are not listening to reason. Risky behaviour in the bars and catering industry, large house gatherings, parties, discos, various meetings, group smoking without masks, misuse of masks and a long list of disastrous possibilities. Perhaps the worst is not to confine oneself when faced with catarrhal symptoms or close contact. Many people think, "It's not going to touch me anyway". Well, of course it does, of course it does. And it is the oldest, the weakest, the most vulnerable. It also touches adolescents and young people, children, workers, students, rich and poor. Thousands every week with a sure prize, look at the data and graphs in front of you. It touches. 


That's why Fernando Fernán Gómez's anger comes to mind, something that more than one of you may have wanted to say at some point. For a society to allow its healthcare professionals to end up hating what they do and their patients is not intelligent. In the United Kingdom they know it, but what about here?







“去死吧”



自動翻譯,抱歉。


歷史在重演,我們知道。但是,很難假設它會這麼快地這樣做。我們將在去年第一波最糟糕的時刻結束一月,這將給許多人,特別是一線衛生工作者帶來沉重的負擔,因為他們是我們賴以生存的這個全國聖週的好肋骨。令人討厭的是,每週的數字如何惡化,醫療中心如何不斷診斷新病例,醫院如何為病人和重症監護病房加油。


去年我們沒有意識到,我們甚至沒有口罩或防護設備。今年我們的情況要好一些,因為疫苗接種的速度要慢於冬季已經接種的病毒。最後,我們已經很難說了,我已經說了很長時間了。同時,由於這種可能性的含義,公眾正在舉手示意,這是我們不希望看到的,衛生工作者也是如此,因為他們看到了對我們顯而易見的延遲。在行動能力受到嚴重限制之前,沒有醫療系統可以抵禦大流行。在英國,限制生活已經成為現實,政客們必須設定限制以避免火災。


在我作為農村衛生中心的水平上,我可以看到,由於我們數月來一直在付出巨大努力,承受著巨大壓力和對同胞的社會行為的擔憂的情況下所做的努力,普遍煩惱的程度仍在繼續增加,更不用說我們的領導人和直接負責的人了。的確,許多人都負有責任,甚至以持續數月的自我約束而落伍。但是,也確實是其他人在自欺欺人,不聽理智。酒吧和餐飲業的危險行為,大型集會,聚會,迪斯科舞廳,各種會議,不戴口罩的團體吸煙,誤用口罩和許多災難性的可能性。也許最糟糕的是,當面對卡他性症狀或密切接觸時,不要束手無策。許多人認為,“無論如何也不會碰我”。好吧,當然可以,當然可以。它是最古老,最脆弱,最脆弱的國家。它也觸及青少年和年輕人,兒童,工人,學生,富人和窮人。每週都有成千上萬的肯定獎品,查看您眼前的數據和圖表。感動。


這就是為什麼費爾南多·費爾南·戈麥斯(FernandoFernánGómez)的憤怒浮現在腦海的原因。對於一個社會,讓其醫療保健專業人員最終討厭他們所做的事和他們的病人是不明智的。在英國,他們知道這一點,但是在這裡呢?


 

sábado, 23 de enero de 2021

Una vacuna de esperanza. A vaccine of hope. 希望的疫苗。




Estos tiempos complejos me están enseñando la importancia de depositar la atención en lo que verdaderamente lo merece. Con tanta crispación y tanto ruido de fondo va a ser cada vez más importante no caer en la tentación de atender lo que más grita, más se ilumina, o más intenta a atraernos, sino en la virtud de lo callado, casi invisible o delicado. Viene a mi mente aquel relato del profeta Elías en el libro primero de los Reyes que consigue encontrar la presencia de Dios en una brisa suave y no en el fragor del huracán, la violencia del terremoto o el brillo del rayo en mitad de la noche. 


Nosotros hemos dejado de oír la tenue voz divina en un mundo perpetuamente atenazado por pantallas que no dejan de vomitar todo tipo de escándalos, desgracias y cataclismos. Y mira que buscamos en el móvil cientos de veces al día con regulares resultados. 


Lo que quería traerles esta semana son tan solo dos pequeños detalles. El primero las caras de los profesionales sanitarios al recibir las primeras vacunas. Mírenlas bien. Lo tendrán fácil por el gran número de fotos que se están compartiendo en redes sociales estos días. Verán ilusión, esperanza, alivio, fe, ganas de luchar, confianza, tranquilidad, alegría, incluso entusiasmo. 


Las sesenta personas de mi equipo de Atención Primaria nos vacunamos ayer. Fuimos convocados en dos turnos y se organizó un buen jaleo en la sala de espera. Como tenía bastante faena dejé la puerta abierta y esperé que pasaran todos mientras seguía con mis llamadas y demás. Me llegaba el ruido de fondo de las alegres conversaciones y pese a no distinguir las palabras si acertaba a adivinar las emociones que traslucían. La sensación era parecida a cuando hace unos meses empezamos a recibir los equipos de protección individual tras llevar muchas semanas poniéndonos bolsas de basura encima: alivio y esperanza


Y algo que necesitamos tanto es necesario compartirlo con la sociedad dado que a su vez esta está gravemente enferma de miedo, crispación y ceguera. Una enfermedad viscosa que contamina cuerpos y almas ocasionando un sufrimiento gris que se queda pegado a la existencia. 


No puedo asegurarles el grado de eficacia de lo que me inyectaron en el hombro. No será tanto como dicen los laboratorios. Lo que sí puedo asegurar es que merece la pena soportar un pinchazo, más allá de lo que uno piense o sienta al recibirlo, por el simple hecho de avivar la esperanza en que algún día toda esta pesadilla acabará. Vendrán quizá otras, pero esta en concreto hallará fin. 


La otra pequeña imagen que quería compartirles tuvo lugar en la calle Toledo de Madrid pocos minutos después de la deflagración de gas que destruyó un edificio matando cuatro personas. Los vecinos empezaron a retirar grandes piedras y cascotes del pavimento para favorecer el acceso de los equipos de emergencia que aún no habían llegado. Fue algo espontáneo que casi no requirió palabras, ni pensamiento. Unos pocos se pusieron a ello escatimando el riesgo de estar en una zona peligrosa para beneficiar a otros. Coincido con el alcalde en que hay algo de milagro en esta historia, habida cuenta de que había un colegio y una residencia de mayores justo al lado y pudo haber sido una catástrofe mayor. Aunque quizá lo verdaderamente milagroso sea reconocer que en el fondo las enfermedades mortales y las grandes explosiones nos enseñan que la vida que habitamos es paradójicamente leve y tenaz al mismo tiempo. Capaz de apagarse como la llama de una vela con un soplo y a la vez soportar todo tipo de brasas y seguir adelante. 


En eso nos quedamos, en seguir adelante. 








A vaccine of hope.


These complex times are teaching me the importance of paying attention to what truly deserves it. With so much tension and so much noise in the background, it will be increasingly important not to fall into the temptation of paying attention to what shouts the loudest, shines the brightest, or tries to attract us the most, but to the virtue of what is quiet, almost invisible or delicate. I am reminded of the story of the prophet Elijah in the first book of Kings who manages to find God's presence in a gentle breeze and not in the noise of a hurricane, the violence of an earthquake or the brightness of lightning in the middle of the night. 


We have ceased to hear the faint voice of the divine in a world perpetually gripped by screens that keep spewing out all kinds of scandals, misfortunes and cataclysms. And we search our mobile phones hundreds of times a day with regular results. 


What I wanted to bring you this week are just two small details. The first are the faces of the health professionals as they receive the first vaccines. Take a good look at them. It will be easy for you to do so because of the large number of photos that are being shared on social networks these days. You will see excitement, hope, relief, faith, desire to fight, confidence, calm, joy, even enthusiasm. 


The sixty people in my Primary Care team were vaccinated yesterday. We were called in two shifts and there was quite a racket in the waiting room. As I had a lot of work to do, I left the door open and waited for everyone get the shot while I continued with my calls and so on. I could hear the background noise of the cheerful conversations and although I couldn't make out the words, I could guess the emotions they conveyed. The feeling was similar to when we started to receive our personal protective equipment a few months ago after weeks of putting rubbish bags over our bodies: relief and hope. 


And something we need so badly needs to be shared with society, which in turn is seriously ill with fear, tension and blindness. A viscous disease that contaminates bodies and souls causing a grey suffering that clings to existence. 


I can't tell you how effective what they injected into my shoulder is. It will not be as much as the laboratories claim. What I can assure you is that it is worth enduring a jab, regardless of what you think or feel when you receive it, for the simple fact of reviving the hope that one day this nightmare will come to an end. Perhaps others will come, but this one will find an end. 


The other small image I wanted to share with you this week took place in Madrid a few minutes after the gas explosion that destroyed a building and killed four people. Neighbours began to remove large stones and rubble from the pavement to facilitate the access of the emergency teams that had not yet arrived. It was spontaneous and required almost no words, not even thought. A few people set about it, skimping on the risk of being in a dangerous area for the benefit of others. I agree with the city mayor that there is something of a miracle in this story, given that there was a school and a retirement home right next door and it could have been a major catastrophe. But perhaps the real miracle is to recognise that what deadly diseases and big explosions teach us is that the life we inhabit is paradoxically light and tenacious at the same time. Capable of being extinguished like a candle flame with a blow and at the same time withstand all kinds of embers and keep going. 


That is what we are left with, to carry on. 







希望的疫苗。


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。


這些複雜的時代教會了我注意真正應得的重要性。面對如此之大的緊張氣氛和喧囂,越來越重要的是不要陷入關注那些喊得最響,發光得最亮或試圖吸引我們最多的東西的誘惑,而是要注意什麼安靜,幾乎看不見或精緻。我想起了第一本書《國王》中關於先知以利亞的故事,他設法在微風中找到神的同在,而不是在颶風的喧囂,地震的猛烈襲擊或雷電中間的閃電的照耀下找到神的存在。晚。


在一個不斷被各種屏幕,不斷散佈各種醜聞,不幸和災難的屏幕所籠罩的世界中,我們已經不再聽到神聖的聲音。而且,我們每天都會搜索手機數百次,並獲得常規結果。


我本週想帶給您的只是兩個小細節。首先是衛生專業人員在接受第一批疫苗時的面孔。好好看看他們。由於這些天在社交網絡上共享了大量照片,因此您這樣做很容易。您會看到興奮,希望,安心,信念,渴望戰鬥,自信,平靜,快樂,甚至熱情。


我的初級保健團隊中的60人昨天進行了疫苗接種。我們兩班接班,候診室裡有很多球拍。由於需要做很多工作,因此我打開了門,等所有人繼續拍攝,然後繼續打電話等等。我可以聽到愉快的談話的背景噪音,儘管我聽不清說話的聲音,但我可以猜出它們傳達的情感。這種感覺類似於幾個月前我們開始在自己的身體上放了幾袋垃圾袋後收到我們的個人防護用品:一種救濟和希望。


我們非常需要與社會分享我們急需的東西,而社會又充滿恐懼,緊張和失明。一種粘稠的疾病,污染人體和靈魂,造成灰色的痛苦,一直存在。


我不能告訴你他們注入我肩膀的效果如何。它不會像實驗室聲稱的那樣多。我可以向您保證,無論您收到什麼想法或感覺,都值得忍受一次刺戳,因為一個簡單的事實是,人們希望這一噩夢有一天會終結。也許其他人會來,但是這個會找到終點。


我本週想與您分享的另一幅小圖發生在瓦斯爆炸摧毀了建築物並炸死四人之後的幾分鐘。鄰居開始從人行道上清除大塊石頭和瓦礫,以方便尚未到達的緊急救援隊進入。它是自發的,幾乎不需要說話,甚至都不需要思考。少數人開始冒險,為他人的利益而處於危險區域的危險。我同意市市長的話,這個故事有些奇蹟,因為隔壁有一所學校和一家養老院,這本來可能是一場大災難。但是,也許真正的奇蹟是認識到,致命的疾病和巨大的爆炸教給我們的是,我們所居住的生活同時具有悖論性的輕鬆和頑強。能夠像吹蠟燭一樣熄滅,同時能夠承受各種餘燼並保持運轉。


這就是我們所要做的。

domingo, 17 de enero de 2021

Los cuatro cuadrantes. The four quadrants. 四個像限。

 




Los animales más desarrollados exponen distintos catálogos de conductas sociales que tienden a favorecer la supervivencia. El Homo sapiens dio un paso más en la revolución neolítica con el surgimiento de las sociedades complejas basadas en la especialización y estratificación social que lograron superar el número de Dunbar (el máximo de 150 individuos por tribu) con la aparición de las ciudades. 


Antes de esto, en el paleolítico medio, tuvo lugar otra revolución menos llamativa de la que sabemos poco. Consistió en pasar del triángulo bio-psico-social de los primates y homínidos superiores al cuadrado bio-psico-social-espiritual de nuestros antepasados directos. El perfeccionamiento del lenguaje y la aparición de narrativas religiosas y trascendentes ayudó a que los clanes cooperaran entre si y acometieran proyectos antes vedados como levantar monumentos megalíticos o acometer grandes viajes.


El cuadrante espiritual abría la posibilidad de reconocer que el ser humano individual podía encontrar sentido en la vida y alimentar una esperanza de trascendencia más allá de la muerte. Permitía relacionarse con esa parte oscura, desconocida y terrible que hay más allá del conocimiento humano, tanto dentro de él, como en el mundo visible y en el invisible. 


Con la aparición de la escritura se abrió el tiempo de la historia que nos ha traído hasta hoy. Disponemos de una enorme herencia de relatos que han configurado infinidad de tradiciones religiosas pese a que paradójicamente nuestro tiempo les haya dado la espalda en favor de un desarrollo tecnológico que obra el milagro de producir bienestar y calmar nuestra necesidades.


Lo que quizá no nos hayamos planteado suficientemente es el hecho de que la actual situación globalizada en la que las antiguas fronteras nacionales sirven de poco, no se puede seguir entendiendo ni manejando con el punto de vista de los estados-nación. Lo mismo ocurrió en el pasado con la caída de las ciudades-nación del mundo antiguo o las regiones-nación del mundo medieval. 


Las actuales amenazas y retos son globales y global habrá de ser la respuesta  que encontremos. Esto implicará una nueva forma de organización política, social y probablemente nuevas narrativas que aporten sentido y trascendencia. Al igual que una pandemia mundial es imposible de corregir tomando medidas locales, la situación de cambio climático no se revertirá mientras los cambios de actitud y conducta no sean globales. 


Transformar sociedades basadas en el consumo material en otras sostenibles basadas en el respeto y en el buen trato no será fácil. Se requerirá pasar de una conciencia individual y nacional a otra global y supranacional en la que sintamos a todos los seres vivos como hermanos. Aprender a construir desarrollo humano basado en productos y servicios no materiales. Impulsar la creatividad y las artes como motor social. Recordar que la naturaleza es un espacio de belleza, armonía y disfrute y no únicamente un filón de recursos. Asimilar que cada ser vivo tiene dignidad y valor por sí mismo.


Mientras no rescatemos nuestro cuadrante espiritual y trascendente todo esto no será posible. Probablemente las religiones tradicionales no ofrezcan todas las respuestas pero sería poco inteligente no valorar el legado de tantos hombres y mujeres que han buscado y aportado testimonio con sus vidas. No sabemos cómo serán las narrativas que consigan sostener la sociedad que surgirá. Tan solo intuimos que será imprescindible relacionarse con la fuente de la que surge la vida, el sentido y la trascendencia, esa de la que nos hablaron los místicos y que está más cerca del corazón de cada cual de lo que imaginamos. 







The four quadrants.



The most developed animals exhibit different catalogues of social behaviours that tend to favour survival. Homo sapiens took a further step in the Neolithic revolution with the emergence of complex societies based on specialisation and social stratification which managed to surpass Dunbar's number (the maximum of 150 individuals per tribe) with the appearance of cities. 


Before this, in the Middle Palaeolithic, another less striking revolution took place of which we know little. It consisted in moving from the bio-psycho-social triangle of primates and hominids to the bio-psycho-social-spiritual square of our direct ancestors. The refinement of language and the emergence of religious and transcendent narratives helped the clans to cooperate with each other and to undertake previously unheard of projects such as erecting megalithic monuments or undertaking great journeys.


The spiritual quadrant opened up the possibility of recognising that the individual human being could find meaning in life and nurture a hope of transcendence beyond death. It allowed him to relate to that dark, unknown and terrible part that is beyond human knowledge, both within him and in the visible and invisible world. 


With the appearance of writing, the time of history that has brought us to this day opened up. We have an enormous heritage of stories that have shaped an infinite number of religious traditions despite the fact that, paradoxically, our time has turned its back on them in favour of a technological development that works the miracle of producing well-being and calming our needs.


What we may not have sufficiently considered is the fact that the current globalised situation in which former national borders serve little purpose, can no longer be understood or handled from the point of view of the nation states. The same thing happened in the past with the fall of the nation-cities of the ancient world or the nation-regions of the medieval world. 


Today's threats and challenges are global and global will be the answer we find. This will imply a new form of political and social organisation and probably new narratives that will bring meaning and transcendence. Just as a global pandemic is impossible to correct by taking local measures, the situation of climate change will not be reversed as long as changes in attitude and behaviour are not global. 


Transforming societies based on material consumption into sustainable ones based on respect and good treatment will not be easy. It will require moving from an individual and national consciousness to a global and supranational one in which we feel all living beings as brothers. Learning to build human development based on non-material products and services. Promoting creativity and the arts as a social motor. Remember that nature is a space of beauty, harmony and enjoyment and not just a vein of resources. Assimilate that each living being has dignity and value for itself.


As long as we do not rescue our spiritual and transcendent quadrant all this will not be possible. Traditional religions probably do not offer all the answers, but it would be unwise not to value the legacy of so many men and women who have sought and given testimony with their lives. We do not know what the narratives will be that will sustain the society that will emerge. We only intuit that it will be essential to relate to the source from which life emerges, the meaning and the transcendence, that which the mystics spoke to us about and which is closer to the heart of each of us than we imagine. 






四個像限。


自動翻譯,對錯誤感到抱歉。



最發達的動物表現出傾向於有利於生存的不同社會行為目錄。智人在新石器時代的革命中邁出了進一步的一步,它出現了基於專業化和社會分層的複雜社會,隨著城市的出現,這些社會成功地超過了鄧巴的人數(每個部落最多150人)。


在此之前,在舊石器時代中期,發生了另一次引人注目的革命,對此我們鮮為人知。它包括從靈長類和原始人的生物-心理-社會三角移動到我們直接祖先的生物-心理-社會-精神廣場。語言的完善以及宗教和超凡敘事的出現幫助氏族之間相互合作,並進行了以前聞所未聞的項目,例如豎立巨石紀念碑或進行偉大的旅程。


精神像限使人們有可能認識到人類個體可以在生活中找到意義,並培養了超越死亡的超越希望。它使他能夠與他內部以及在可見和不可見世界中與人類知識無關的黑暗,未知和可怕的部分聯繫起來。


隨著文字的出現,將我們帶到今天的歷史時代開始了。儘管事實相反,我們的時代已背棄了這些故事,但我們卻背棄了這些故事,取而代之的是,我們的故事背負了無數的宗教傳統,而有了有利於創造幸福和安撫需求的奇蹟的技術發展。


我們可能尚未充分考慮到的事實是,從民族國家的角度來看,以前的國界無濟於事的當前全球化局勢已不再能夠理解或處理。過去,古代世界的民族城市或中世紀世界的民族地區的衰落也發生了同樣的事情。


當今的威脅和挑戰是全球性的,而全球將是我們找到的答案。這將意味著一種新的政治和社會組織形式,可能意味著將帶來意義和超越的新敘事。正如無法通過採取局部措施來糾正全球大流行一樣,只要態度和行為的改變不是全球性的,氣候變化的情況就不會逆轉。


將基於物質消耗的社會轉變為基於尊重和良好待遇的可持續社會將不容易。它將需要從個人意識和民族意識轉變為一種全球性和超國家意識,在這種意識中我們將所有生物視為兄弟。學習基於非物質產品和服務來建立人類發展。促進創造力和藝術作為一種社會動力。請記住,自然是美麗,和諧與享受的空間,而不僅僅是資源的脈絡。吸收每個生物自身的尊嚴和價值。


只要我們不拯救我們的精神和超越象限,所有這些都是不可能的。傳統宗教可能無法提供所有答案,但是不珍惜如此眾多尋求並提供生命見證的男人和女人的遺產是不明智的。我們不知道將維持即將出現的社會的敘述是什麼。我們僅直覺,至關重要的是要與生命的起源,意義和超越,神秘主義者對我們所說的,與我們每個人的內心比我們想像的要相關。

sábado, 16 de enero de 2021

¿Por qué no conseguimos doblegar la pandemia? Why don't we succeed in bringing the pandemic to a halt? 我們為什麼沒有成功遏制大流行?






Muchos nos preguntamos cómo con todo lo que llevamos haciendo en el último año y los avances científicos conseguido estemos en la casilla de salida. La realidad parece un endiablado tablero del juego de la oca en el que nos enfrentamos con poca fortuna a un jugador bastante bueno. 


La respuesta corta al por qué de nuestra aparente ineptitud contra el coronavirus la podemos escribir con dos palabras: gestión de la complejidad. Y es que nuestras sociedades contemporáneas son redes complejas globalizadas cuya gestión sigue basándose en algoritmos de redes simples no coordinadas. De este modo lo que gestiona un político a nivel nacional no se coordina con el político regional ni con el local, lo que gestiona un ministerio no lo hace con las autonomías, lo que se dice en un hospital no llega al centro de salud y así con todas las redes que la sociedad tiene. 


De esta forma el sacrificio de un confinamiento en zonas rurales es inútil si en la gran ciudad sigue funcionando el transporte público saturado o si algunos jóvenes siguen organizando fiestas. De nada sirve que miles usen la mascarilla por zonas despobladas si al mismo tiempo muchos más se la quitan en presencia de otros mientras desayunan en el trabajo o se toman un refresco con amigos en el bar. Poco conseguirá un médico de familia que diagnostica un caso y hace correctamente un estudio de contactos si algunos de estos no se confinan y siguen haciendo vida normal. 


Por todo esto pareciera que estamos poniendo puertas al campo y no hay medida que consiga mejorar las cosas. A esto le añadimos que ahora somos todos expertos epidemiólogos y defendemos con vehemencia el confinamiento o su contrario, el uso de una medida o de la otra, dar caña o todo lo contrario. Y con tanto griterío no escuchamos las voces de los que están en primera línea atendiendo cada vez más enfermos ni a los que llevan toda la vida trabajando en control de epidemias. No es una cuestión de sabiduría ni conocimiento sino de reconocer que ante situaciones excepcionales globalizadas ya lo puedes hacer perfectamente en tu casa, barrio, región o país, que si hay un foco de inestabilidad en alguna parte al final te alcanzará dado que no hay barreras ni murallas que nos defiendan de la incertidumbre. 


Por lo tanto seremos todos testigos de una nueva ola invernal que afectará a mucha gente. Volveremos a ver el sistema sanitario desbordado. Volveremos a tener confinamiento duro. Iremos viendo como la vacuna va protegiendo cada vez más y quizá lleguemos al verano algo más tranquilos. 


Pero estamos hablando de futuro y lo que nos interesa es el presente. Toca cuidarse, dentro de lo posible, y mantener la esperanza de que pase lo que pase esta situación, como todo en la vida, terminará pasando.







Why don't we succeed in bringing the pandemic to a halt?

Many of us wonder how, with all that we have been doing over the past year and the scientific advances we have made, we are at square one. The reality seems to be a devilish goose chase where we are playing with little luck against a fairly good player. 

The short answer as to why our apparent ineptitude against the coronavirus can be written in two words: complexity management. The fact is that our contemporary societies are complex globalised networks whose management is still based on uncoordinated simple network algorithms. In this way, what is managed by a politician at a national level is not coordinated with the regional or local politician, what is managed by a ministry is not coordinated with the autonomous regions, what is said in a hospital does not reach the local health centre and so on with all the networks that society has. 

In this way, the sacrifice of a confinement in rural areas is useless if in the big city public transport continues to be saturated or if some young people continue to organise parties. There is no point in thousands of people wearing masks in depopulated areas if at the same time many more take them off in the presence of others while they are having breakfast at work or having a drink with friends at the bar. Little will a family doctor diagnose a case and make a correct contact study if some of them are not confined and continue to live a normal life. 

For all these reasons it seems that we try to stem the tide and there is no measure that will make things better. To this we add that we are now all expert epidemiologists and we vehemently defend confinement or its opposite, the use of one measure or the other, to use force or the opposite. And with so much shouting, we do not hear the voices of those who are on the front line caring for more and more sick people or those who have been working on controlling epidemics all their lives. It is not a question of wisdom or knowledge but of recognising that in exceptional globalised situations you can do this perfectly well in your home, neighbourhood, region or country, that if there is a source of instability somewhere it will eventually reach you because there are no barriers or walls to defend us from uncertainty. 

Therefore we will all witness a new winter wave that will affect many people. We will see the health system overflowing again. We will once again have hard confinement. We will see how the vaccine will protect us more and more and perhaps we will arrive at the summer with a little more peace of mind. 

But we are talking about the future and what interests us is the present. We have to take care of ourselves, as far as possible, and maintain the hope that whatever happens, this situation, like everything else in life, will end up happening.





我們為什麼沒有成功遏制大流行?

自動翻譯,對錯誤感到抱歉。

我們中的許多人都想知道,在過去一年中我們所做的一切以及我們所取得的科學進步,使我們處於第一位。現實似乎是一場惡魔般的追逐,我們在運氣不好的情況下與一位相當出色的玩家對戰。

關於為什麼我們明顯不適合冠狀病毒的簡短答案可以用兩個詞來寫:複雜性管理。事實是,我們的當今社會是複雜的全球化網絡,其管理仍然基於不協調的簡單網絡算法。這樣,在國家一級由政治家管理的東西與地區或地方政治家不協調,由部委管理的東西與自治區不協調,在醫院中所說的沒有達到當地健康水平與社會擁有的所有網絡保持一致。

這樣,如果在大城市,公共交通繼續變得飽和,或者如果一些年輕人繼續組織聚會,那麼在農村地區禁閉的犧牲就沒有用了。如果在工作中享用早餐或在酒吧與朋友喝酒時,同時有更多的人在其他人在場的情況下脫掉口罩,那麼在人口稀少地區戴著口罩的數千人毫無意義。如果其中一些人不被局限並繼續過正常的生活,家庭醫生幾乎不會診斷出病例並進行正確的聯繫研究。

由於所有這些原因,似乎我們試圖阻止潮流,並且沒有任何措施可以使事情變得更好。為此,我們補充說,我們現在都是專家流行病學家,我們堅決捍衛禁閉或其對立,即使用一種手段或另一種手段來使用武力或相反。如此大聲喊叫,我們聽不到那些在一線照顧越來越多的病人或一生致力於控制流行病的人們的聲音。這不是智慧或知識的問題,而是要認識到,在特殊的全球化情況下,您可以在自己的家,街區,地區或國家中完美地做到這一點,如果某個地方存在不穩定的根源,它將最終到達您的手中,因為沒有障礙或牆壁可以保護我們免受不確定性的影響。